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Los huevos son uno de los alimentos más utilizados en la cocina diaria, pero su conservación requiere ciertos cuidados para evitar problemas de salud. Una práctica frecuente, como lavar la cáscara antes de almacenarlos, puede no ser recomendable según las autoridades sanitarias.

En este sentido, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) advierte que los huevos no deben lavarse antes de guardarlos en la heladera, ya que este procedimiento puede eliminar una capa protectora natural que ayuda a impedir el ingreso de bacterias al interior del alimento.

Esta práctica puede afectar la protección natural de la cáscara y aumentar el riesgo de contaminación. Los expertos en seguridad alimentaria explicaron cuál es la forma adecuada de conservar este alimento para mantenerlo seguro hasta su consumo.

Huevos en la heladera: por qué recomiendan no lavarlos antes de guardarlos

La cáscara del huevo cuenta con una protección natural conocida como cutícula, una capa externa que funciona como barrera frente a microorganismos. Al lavar los huevos, especialmente si se utiliza agua fría o presión, esta protección puede deteriorarse y facilitar la entrada de bacterias.

Según las recomendaciones del USDA, los huevos comerciales son sometidos a procesos de limpieza específicos antes de llegar al consumidor, por lo que no es necesario volver a lavarlos en el hogar antes de almacenarlos.

Además, lavar los huevos y luego guardarlos puede generar una falsa sensación de higiene, cuando en realidad una manipulación incorrecta puede aumentar los riesgos. La recomendación es conservarlos tal como se compran y mantenerlos refrigerados hasta el momento de utilizarlos.

Cuál es la forma correcta de guardar los huevos en casa y evitar riesgos

Para mantener los huevos seguros, los especialistas aconsejan almacenarlos en la heladera dentro de su envase original. Esto ayuda a protegerlos de golpes, absorber olores de otros alimentos y mantener una temperatura estable.

También se recomienda evitar dejar los huevos durante períodos prolongados fuera de refrigeración, especialmente en ambientes donde puedan estar expuestos a cambios de temperatura. La cadena de frío es uno de los factores principales para conservar su calidad.

En caso de que la cáscara presente suciedad visible, lo más adecuado es retirarla con cuidado antes de su uso y evitar lavar grandes cantidades de huevos para guardarlos posteriormente. La manipulación debe realizarse justo antes de cocinarlos.

Qué hacer antes de consumir huevos para reducir la contaminación

Además de una correcta conservación, las autoridades sanitarias recomiendan cocinar los huevos adecuadamente para reducir posibles riesgos asociados a bacterias como la salmonela. El consumo de huevos crudos o poco cocidos puede representar un mayor peligro para determinados grupos de personas.

Antes de preparar una comida, es importante revisar que los huevos no tengan grietas en la cáscara y lavarse las manos después de manipularlos. Estas medidas forman parte de las prácticas básicas de seguridad alimentaria en el hogar.

La prevención también incluye mantener limpias las superficies y utensilios que estuvieron en contacto con huevos crudos. De esta forma, se evita la contaminación cruzada con otros alimentos listos para consumir.

Conservar los huevos correctamente, mantenerlos refrigerados y evitar lavarlos antes de guardarlos son algunas de las recomendaciones que permiten reducir riesgos y prolongar su seguridad hasta el momento de cocinarlos.