En esta noticia

La Ciudad de México inició 2026 con un cambio radical en la forma de manejar los residuos domésticos. A partir del 1 de enero entró en vigor el nuevo sistema de separación y recolección diferenciada que obliga a todos los habitantes de la capital a clasificar sus desechos en tres categorías:

  • orgánicos
  • reciclables
  • no reciclables.

La medida busca reducir las 8,500 toneladas de basura que se generan diariamente en la metrópoli y transformar al menos la mitad de estos residuos para el año 2030.

La jefa de Gobierno, Clara Brugada, encabezó el lanzamiento de la campaña “Transforma tu ciudad, cada residuo en su lugar” con la distribución de tres contenedores de colores por vivienda: verde para orgánicos, gris para reciclables y naranja para no reciclables. El gobierno capitalino invertirá en infraestructura moderna, incluyendo 50 nuevos camiones recolectores que serán entregados a las 16 alcaldías el próximo 6 de enero, además de ampliar las plantas de composta existentes y construir dos nuevas instalaciones.

El cambio representa un reto mayúsculo para una ciudad donde cada persona produce aproximadamente un kilogramo de residuos al día, colocando a la capital como el segundo estado del país con mayor generación de desechos. Las autoridades capacitaron al personal de limpia, educadores ambientales de la Secretaría del Medio Ambiente y facilitadores de Pilares, quienes llevarán la información casa por casa en colonias, escuelas y espacios comunitarios para garantizar que todos comprendan las nuevas reglas.

Cómo separar los residuos: el nuevo calendario de recolección

El sistema establece días específicos para cada tipo de residuo con el objetivo de evitar que se mezclen durante el transporte.

Residuos orgánicos

Los residuos orgánicos, que representan el 56% del total generado, serán recolectados los martes, jueves y sábados. En este contenedor verde deben depositarse:

  • restos de comida
  • cáscaras de frutas y verduras
  • sobrantes de pan y tortillas, café molido, té, flores, pasto, hojarasca
  • cualquier desecho de origen animal o vegetal que pueda descomponerse naturalmente.

Residuos inorgánicos

Los residuos inorgánicos, tanto reciclables como no reciclables, se recogerán los lunes, miércoles, viernes y domingos, aunque deberán entregarse en bolsas separadas. En el contenedor gris van los materiales reciclables:

  • botellas de PET
  • Tetrapack
  • vidrio
  • cartón
  • papel
  • latas de aluminio
  • envases plásticos limpios y otros materiales con valor comercial que representan el 21% de los desechos capitalinos.

Residuos no reciclables

El contenedor naranja es para residuos no reciclables como:

  • pañales
  • toallas sanitarias
  • residuos de bañoma
  • teriales contaminados que conforman otro 21% de la basura.

Las autoridades advirtieron que los residuos mal separados no serán recolectados, obligando a los vecinos a corregir la clasificación. Para facilitar la tarea, incluso se creó una canción que acompañará a los camiones: “Lo que va al color verde vuelve a la naturaleza; los martes y los jueves y los sábados orgánicos. Lo que va al color gris, se le recicla y se regresa; domingos, lunes, miércoles y viernes inorgánicos”.

Cuál es el objetivo de la separación de residuos en CDMX

Clara Brugada enfatizó que el objetivo ambicioso del gobierno es que, para 2030, al menos la mitad de las cerca de 8,500 toneladas diarias de residuos puedan transformarse o reutilizarse antes de llegar a la disposición final en rellenos sanitarios. Los residuos orgánicos serán convertidos en composta o sometidos a procesos de carbonización hidrotermal, mientras que los materiales reciclables serán aprovechados comercialmente, generando economía circular y empleos verdes.

Cambia el sistema de recolección de basura: ya no será como siempre.

El titular de la Secretaría de Administración y Finanzas, Juan Pablo de Botton, anunció inversiones millonarias para mitigar el cambio climático y señaló que modificar los hábitos de separación requiere constancia y compromiso de largo plazo. La campaña se concibe como un esfuerzo que debe involucrar a todas las familias capitalinas, reconociendo que el 75% de la basura producida en casa puede transformarse o recuperarse si se separa correctamente desde el origen.

Para residuos especiales como medicamentos caducados, jeringas, residuos eléctricos y electrónicos, el gobierno mantiene esquemas específicos: los primeros deben entregarse en centros de salud, hospitales y farmacias con contenedores SINGREM, mientras que para aparatos electrónicos habrá jornadas mensuales itinerantes además del punto permanente del Reciclatrón CDMX. La nueva política abandona el concepto de “basura” para adoptar el término “residuos”, reconociendo que se trata de materiales con valor que pueden tener una segunda vida útil.