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Carlos Slim ha vuelto a captar la atención en el ámbito económico tras obtener un proyecto estratégico promovido por el gobierno federal.

Esta decisión refuerza su influencia en un sector fundamental para el avance y la conectividad del país.

La operación no solo requiere una inversión de gran magnitud, sino que también implica el control sobre una infraestructura que será crucial para el futuro del transporte y la logística en México.

Carlos Slim no quiere reducir la jornada laboral y dice que bajará los sueldos: “hay que trabajar 12 horas y retirarse a los 75 años” (foto: archivo).

Carlos Slim se adjudica la licitación del tren Saltillo–Nuevo Laredo: tramo que construirá y monto de inversión

El proyecto, que implica una inversión superior a 31 mil millones de pesos, resultará en un motor de empleo y actividad económica a lo largo de los próximos años, con una ejecución prevista de 960 días naturales.

La obra está diseñada para abarcar la construcción de 111 kilómetros de vías.

Estas conexiones fusionarán a Saltillo y Santa Catarina, región de gran importancia industrial y geográfica debido a su proximidad con la frontera norte, creando un corredor de notable valor estratégico para el transporte de mercancías y pasajeros.

El consorcio, dirigido por Operadora Cicsa, empresa asociada a Grupo Carso, fue selecto como el vencedor en la licitación para el desarrollo de los segmentos 13 y 14 del tren de pasajeros Saltillo–Nuevo Laredo.

La decisión fue emitida por la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario.

Por qué el tren de pasajeros es un recurso estratégico para el desarrollo de México

El nuevo sistema ferroviario de pasajeros se integra en el plan federal para reactivar este tipo de transporte en México, con especial atención en regiones de alta actividad industrial y comercial.

Su propósito es optimizar la conectividad entre ciudades y disminuir los costos logísticos.

Especialistas subrayan que el desarrollo ferroviario no solo facilita la movilidad, sino que también fomenta el crecimiento regional, el turismo y la integración económica entre estados claves.

En relación al tramo Saltillo–Nuevo Laredo, el desarrollo tendrá una influencia determinante en el norte del país, conectando polos productivos con uno de los principales cruces comerciales hacia Estados Unidos.

Esto puede resultar en una mayor competitividad y eficiencia en la logística de bienes.