Carlos Slim, uno de los empresarios más reconocidos de México, habló sobre cómo fueron sus primeros pasos en el mundo de las finanzas. El hoy empresario de 86 años recordó que su relación con el dinero comenzó mucho antes de convertirse en una de las figuras más influyentes del empresariado latinoamericano.
Según relató en una entrevista, todo empezó cuando tenía apenas 12 años. En ese momento abrió su primera cuenta bancaria con un depósito de 500 pesos, un gesto que marcó el inicio de su vínculo con el ahorro y la inversión.
“Abrí una cuenta de cheques a los 12 años con 500 pesos de depósito y ahí empecé a invertir”, señaló Slim al recordar aquel episodio de su infancia. Para él, ese momento representó mucho más que una simple cuenta bancaria: fue el punto de partida de una forma de pensar que mantuvo durante toda su vida.
El aprendizaje que vino de su familia
Slim explicó que ese primer acercamiento al dinero no fue casual, sino parte de una enseñanza que recibió desde chico dentro de su hogar. Contó que su padre insistía en que sus hijos aprendieran a manejar el dinero con responsabilidad desde temprana edad.
En ese contexto, aseguró que aprendieron a llevar un registro de sus propias cuentas, anotando cuánto gastaban y cuánto ahorraban. “Mi padre nos enseñó desde niños a llevar nuestras cuentas”, recordó el empresario, remarcando que ese hábito lo acompañó a lo largo de toda su trayectoria.
Una filosofía que mantuvo con el tiempo
Durante la conversación, Slim también remarcó la importancia de incorporar conocimientos financieros desde edades tempranas, algo que considera tan valioso como cualquier otro aprendizaje escolar.
El empresario sostuvo que muchas de las decisiones que tomó a lo largo de su carrera tienen su origen en esas primeras enseñanzas de la infancia. La idea de reinvertir antes que gastar y pensar en el largo plazo, dijo, son principios que adoptó siendo muy joven.
Pese a haber llegado a dirigir empresas de alcance internacional, Slim aseguró que la lógica con la que administra sus recursos no cambió con el paso de los años. Para él, todo se remonta a aquella primera cuenta abierta a los 12 años, cuando comenzó a dar sus primeros pasos como inversor.