Habitantes del sur de la Ciudad de México denunciaron que miles de familias temen daños e incluso la pérdida de sus viviendas por las perforaciones para construir la Línea 4 del cablebús y el avance de desarrollos inmobiliarios en una zona que consideran vulnerable.
En un comunicado, la Asamblea Vecinal contra las Megaconstrucciones Tlalpan-Coyoacán, expusieron durante una reunión con representantes de 14 dependencias capitalinas que la fragilidad del subsuelo, propenso a socavones, empeorará por la colocación de los pilotes del nuevo transporte.
La Línea 4 del Cablebús en CDMX bajo la mira y la preocupación sísmica
La preocupación ocurre en una ciudad especialmente condicionada por las características de su subsuelo y la actividad sísmica.
El Atlas de Riesgos de Ciudad de México identifica en Coyoacán zonas expuestas a hundimientos y distintos niveles de peligro sísmico, cuya intensidad puede variar según la composición del terreno, pues los suelos más blandos tienden a amplificar las ondas sísmicas frente a las áreas asentadas sobre materiales más firmes.
Para evitar posibles contingencias en sus hogares, los afectados acudieron a las oficinas gubernamentales para solicitar formalmente un estudio integral de impacto ambiental, urbano y de mecánica de suelos que determine la seguridad del terreno.
Los inconformes expresaron su indignación ante la respuesta institucional, denunciando que las autoridades presentes se declararon “incompetentes” para realizar la evaluación de riesgo, a pesar de haber otorgado los permisos para las excavaciones profundas.
“Para las autoridades capitalinas la prioridad es dar avance a los desarrollos y proyectos sin importar las normas de protección ambiental o los riesgos” afirma el comunicado.
Más de 400 departamentos y pozos de 300 metros: crece la preocupación por las obras en el sur de CDMX
Asimismo, los manifestantes exhibieron la postura del Instituto de Verificación Administrativa (INVEA), cuyo representante admitió que no pueden intervenir, dejando la responsabilidad de supervisar las obras únicamente en manos de la alcaldía conforme a la ley.
La inquietud de las familias se intensifica por la edificación de megaproyectos en Periférico Sur que proyectan más de 400 nuevos departamentos, a lo que se suma la vulnerabilidad generada por la presencia de pozos que extraen agua a más de 300 metros de profundidad.
Ante la negativa a sus peticiones y la falta de certezas sobre la estabilidad de sus terrenos, la comunidad anunció que emprenderá movilizaciones y exigirá la suspensión de la construcción del cablebús hasta garantizar la seguridad estructural.
La protesta comunitaria refleja el creciente descontento social en diversos puntos de la capital mexicana ante la expansión de proyectos de infraestructura pública y privada sin el aval previo de las poblaciones locales.
Fuente: EFE.