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Con la publicación del decreto en el Diario Oficial de la Federación el 16 de julio de 2025, el Gobierno de México dio un paso decisivo hacia un nuevo modelo de identificación basado en el uso de datos biométricos.
De esta manera, la llamada CURP biométrica no elimina ni sustituye la Clave Única de Registro de Población (CURP) tradicional, pero si amplía su alcance y funcionalidad.
Esta evolución del registro poblacional busca atender problemáticas estructurales del país: desde la identificación de personas desaparecidas y la prevención de la suplantación de identidad, hasta la modernización de los sistemas oficiales de reconocimiento de la población.

Qué cambia realmente con la CURP biométrica
Uno de los mitos más difundidos sostiene que la CURP “dejará de usar números y letras”. En realidad, el identificador alfanumérico de 18 caracteres no desaparece, sino que se convierte en la base de un sistema más robusto. La diferencia clave es que ahora ese código quedará vinculado de forma permanente a datos biométricos del ciudadano.
La polémica surge porque el nuevo modelo rompe con la lógica documental tradicional: la identidad ya no depende solo de un papel o un archivo digital, sino del propio cuerpo. Esto implica un cambio cultural profundo y abre debates sobre privacidad, protección de datos y control estatal, aunque el gobierno sostiene que el sistema cumple con estándares de seguridad y uso restringido.
El cuerpo como llave de identidad: qué datos tendrá la nueva CURP
La CURP biométrica incorporará información física y fisiológica que permite identificar a cada persona de manera única. Entre los datos biométricos que se integran al registro nacional se encuentran:
- Huellas dactilares
- Escaneo del iris
- Fotografía del rostro
- Firma electrónica
Estos elementos se suman a los datos tradicionales como nombre completo, fecha y lugar de nacimiento, sexo y nacionalidad. La Secretaría de Gobernación, a través del Registro Nacional de Población (RENAPO), será la encargada de coordinar la captura, resguardo y validación de esta información.
El objetivo oficial es reducir errores registrales, evitar duplicidades y combatir la suplantación de identidad en trámites públicos y privados.

Documento obligatorio y aceptación nacional: qué implica para los ciudadanos
Con la reforma a la Ley General de Población, la CURP biométrica se establece como documento nacional de identificación oficial, con validez en todo el territorio.
Esto significa que será requerida para realizar trámites ante dependencias gubernamentales, instituciones financieras, servicios de salud, educación y otros ámbitos clave de la vida cotidiana.
El proceso de implementación contempla dos versiones del documento: una física y otra digital. Esta última estará bajo la supervisión de la Agencia de Transformación Digital, permitiendo verificar identidades tanto en entornos presenciales como virtuales.
Aunque la adopción comenzó de manera gradual, para 2026 su uso ya es considerado esencial para el ejercicio pleno de derechos y el acceso a servicios.
Dónde y cómo tramitar la CURP biométrica en la Ciudad de México
En la Ciudad de México, el trámite de la CURP biométrica se realiza de forma presencial en módulos habilitados por el gobierno. Las principales sedes se encuentran en oficinas del Registro Civil y módulos del RENAPO ubicados en distintas alcaldías.
Para iniciar el trámite, es necesario presentar:
- Identificación oficial vigente
- Acta de nacimiento
- Comprobante de domicilio reciente
- CURP certificada
- Correo electrónico activo
Además, se debe agendar una cita previa a través del portal oficial para evitar largas filas. Durante la cita, personal capacitado captura los datos biométricos mediante equipos especializados, que luego se integran a la Plataforma Única de Identidad.















