El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció que Colombia autorizó operaciones militares conjuntas contra el narcoterrorismo. Con esta decisión, el país sudamericano se convierte en el cuarto de la región en dar luz verde a la acción de fuerzas estadounidenses en su territorio, después de Ecuador, Honduras y Guatemala.
Hegseth explicó que el presidente Abelardo de la Espriella pidió formalmente al Departamento de Defensa “sumarse a Colombia en su lucha contra el narcoterrorismo, autorizando operaciones militares conjuntas para destruir terroristas y redes terroristas”.
El ministro de Defensa colombiano, general Jorge Mora, participó del encuentro y formalizó la adhesión de Colombia a la Coalición de las Américas Contra los Carteles (A3C). Colombia se convirtió en el miembro número 19 de ese grupo, derivado del Escudo de las Américas, que EE.UU. lidera para coordinar acciones contra el narcotráfico y el crimen organizado.
El giro se da tras el reciente cambio de gobierno en Colombia, que reposiciona al país como uno de los aliados de seguridad más relevantes de Washington en la región.
Ecuador, el caso más avanzado
Durante su discurso, Hegseth repasó la situación de los otros países que tomaron medidas similares. Felicitó a Ecuador por ser el primer miembro de la coalición en asociarse operativamente con Estados Unidos, y celebró que Honduras y Guatemala aceptaran participar en operaciones combinadas contra el narcotráfico.
El caso ecuatoriano sigue siendo el más avanzado: el gobierno de Daniel Noboa lanzó en marzo operaciones conjuntas contra organizaciones designadas como terroristas por Washington. Este miércoles, el ministro de Defensa Gian Carlo Loffredo se reunió con Hegseth en Panamá, aunque el contenido del encuentro fue clasificado por su “sensibilidad”.
En los demás países, en cambio, todavía no hay acciones tan concretas como en Ecuador. Honduras mantiene conversaciones para un eventual despliegue de tropas, según confirmó en junio el jefe de sus Fuerzas Armadas, el general Héctor Valerio, quien señaló que las negociaciones “van por buen camino” aunque la decisión final quedará en manos del presidente Nasry Asfura.
Guatemala, por su parte, pidió en mayo la cooperación de Estados Unidos para enfrentar al crimen organizado, pero negó que haya fuerzas extranjeras operando en su territorio. El gobierno guatemalteco remarcó que cualquier tarea conjunta estará “liderada por fuerzas guatemaltecas” y enmarcada en los acuerdos bilaterales vigentes. En junio, el jefe del Comando Sur de EE.UU., general Francis Donovan, viajó a Guatemala para reunirse con el presidente Bernardo Arévalo y continuar el diálogo sobre cooperación en defensa.