La tensión y los enfrentamientos en Libia no cesan y, a raíz de eso, el precio del petróleo en Nueva York se disparó una vez más.
Al cierre, el valor del WTI se apreció un 3,51%, hasta alcanzar los u$s 101,42 por barril, unos u$s 3,44 más que el precio alcanzado ayer.
El disparador de la suba fue el recrudecimiento de los combates en Libia entre los opositores y el régimen de Gadafi. Es que el norte de frica y Medio Oriente son áreas geográfica cruciales para la producción y distribución de crudo a nivel mundial.
A la inestabilidad en el mundo árabe se unió la situación en Japón, tercer consumidor energético del mundo, que vive una catástrofe sin precedentes tras sufrir un terremoto de 9 grados en la escala abierta de Richter, un posterior tsunami y un estado de alerta frente a una posible catástrofe nuclear.