Este martes 3 de noviembre de 2026, Estados Unidos elige los 435 escaños de la Cámara de Representantes, 35 de los 100 del Senado y 36 gobernaciones, con el control del Congreso para la segunda mitad del mandato de Donald Trump en juego.
Los republicanos lo manejan hoy por márgenes ajustados y los demócratas necesitan una ganancia neta de tres bancas en Diputados y cuatro en el Senado para quedarse con alguna de las dos cámaras. La última foto nacional de AtlasIntel, tomada entre el 28 de octubre y el 1 de noviembre, pone cifras a esa disputa y deja un dato difícil de ignorar: entre las preocupaciones de los votantes, dos temas quedaron prácticamente igualados en la cima.
El voto al Congreso
Ante la pregunta sobre a quién votarían si las elecciones de medio término fueran hoy, el 55,5% eligió al candidato demócrata y el 41,4% al republicano. El 2,3% no sabe y el 0,8% no votaría, lo que arroja una ventaja demócrata de 14,1 puntos.
La serie del informe muestra que los demócratas no bajaron del 51,1% en ninguna medición desde diciembre de 2025, cuando registraban 54,4% contra 38,4%. La distancia fue menor en marzo de 2026 (51,1% a 44,6%) y más amplia en septiembre (55,4% a 39,3%). En la última medición, el republicano subió a 41,4%, desde el 39,3% de septiembre.
Por grupos, el 98,4% de los demócratas desaprueba a Trump y el 86,8% de los republicanos lo aprueba. Entre los independientes, el 67,1% lo desaprueba y el 30,5% lo aprueba. En el voto legislativo, el demócrata gana en zonas urbanas (60,0% a 35,9%) y suburbanas (57,5% a 40,2%), mientras que el republicano se impone en las rurales (53,3% a 42,7%).
Midterms: la vara de Trump
El 58,6% desaprueba la gestión del presidente, el 40,3% la aprueba y el 1,1% no sabe. En la evaluación de desempeño, el 57,7% la califica como mala o muy mala, el 35,9% como buena o excelente y el 6,1% como regular. La serie empezó en 2025 con una aprobación en torno al 50%. Desde fines de ese año, la desaprobación se movió en un rango de entre 55,6% y 59,8%.
La brecha generacional es marcada: entre los jóvenes de 18 a 29 años, el 84,9% lo desaprueba, mientras que entre los mayores de 65, el 51,2% lo aprueba y el 47,7% lo desaprueba. El apoyo también es mayor en zonas rurales (53,5% de aprobación) que en urbanas (34,6%). Entre quienes votaron a Trump en 2024, el 90,9% lo aprueba.
Por temas, la mejor evaluación neta es la de inmigración, con -15 puntos, seguida por defensa (-19). Las peores son déficit y deuda nacional (-34), y salud y educación (-27 cada una). Economía y empleo registra -23.
Es menester destacar que el aumento de las tasas de interés —que repercute directamente en el uso del crédito—, la creciente inflación y el aumento del combustible, producto de su cruzada con Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz, terminaron de operar como golpe de efecto electoral para The Donald.
Un empate en la cima de las preocupaciones
Al pedirles que eligieran hasta tres desafíos principales para el país, los consultados pusieron en primer lugar la inflación y el costo de vida, con 46,1%. Casi pegada aparece la defensa de la democracia, con 46,0%, una diferencia de una décima. Más atrás figuran la economía y el mercado laboral (40,6%), la política migratoria, las deportaciones y el ICE (32,5%), la salud (24,7%) y la deuda nacional (22,5%).
Las prioridades cambian según el votante. Entre quienes votaron a Kamala Harris en 2024, la defensa de la democracia (58,8%) lidera. Entre los de Trump, el primer lugar es la inmigración (61,0%). En el grupo de 18 a 29 años, la inflación sube a 63,9%.
La economía, entre el bolsillo y el país
La mirada sobre la economía es más negativa a medida que el foco se aleja del hogar. El 56,0% califica como mala a la economía estadounidense y el 25,6% como buena. Sobre el mercado laboral, el 53,8% opina que está mal y el 30,4% que está bien. En cambio, sobre su propia situación familiar, el 34,2% dice que es buena, el 36,4% normal y el 29,4% mala.
Para los próximos seis meses, las expectativas están divididas: el 40,6% cree que la economía mejorará y el 41,7% que empeorará. Sobre su familia, el 33,7% espera mejoras y el 26,8% un deterioro.
¿En qué tema ganan los republicanos?
Consultados por qué partido les inspira más confianza para cada área, los demócratas lideran en doce de los trece temas. La ventaja mayor es en medioambiente (57,2% a 36,7%), seguida por salud (55,1% a 39,0%) y desigualdad económica (54,2% a 39,0%). En inflación y costo de vida, la diferencia es de 11,1 puntos (52,9% a 41,8%), y en empleo, de 10,7 (53,0% a 42,3%).
La excepción es el delito: ahí el republicano lidera, con 47,8% frente a 43,6%. En inmigración, la ventaja demócrata se reduce a 3 puntos (48,8% a 45,8%).
Este último punto es in extremis sensible para Trump, quien en su segundo mandato había logrado ampliar su base entre los electores hispanos: las redadas de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) fueron un arma de doble filo en ese sentido.
Ante este escenario, las posibilidades de llegar a las elecciones presidenciales del 2028 con holgura en las cámaras se transformaron en un desafío para el presidente de los Estados Unidos.