El presidente francés, François Hollande, pidió hoy a sus compatriotas un "esfuerzo justo" para recuperar el lugar de su país en el mundo ante el reto de la crisis económica e hizo un llamamiento a recuperar la competitividad perdida.
El mandatario insistió en que la lucha contra el desempleo será prioritaria durante sus cinco años de mandato, pero agregó que Francia tiene que aplicarse al mismo tiempo en recuperar la competitividad de su economía. "Hay que hacer un esfuerzo y tiene que ser justo", explicó Hollande, quien destacó que el déficit comercial de Francia alcanza los 70.000 millones de euros, por lo que instó a recuperar la capacidad del país para competir con otros.
El presidente aludió a la herencia recibida del anterior gobierno conservador bajo la presidencia de Nicolas Sarkozy y destacó que la deuda de Francia alcanza al 90 % de su riqueza, un nivel inaceptable y que obligará a recortes de gastos, aunque evitó pronunciar la palabra "rigor" o referirse a una política de austeridad.
En una semana en la que los franceses descubrieron el lado oscuro de la crisis económica, traducido en los 8.000 despidos anunciados por el fabricante de automóviles PSA Peugeot Citroën, el presidente no dudó en rechazar el plan presentado por la empresa. "Este plan era ya un rumor", empezó a decir Hollande, quien aseguró que, tal como está presentado, el plan del fabricante es "inaceptable".