El tratado internacional contra la piratería, más conocido por la sigla ACTA, no se aplicará en territorio de la UE. El acuerdo pretendía prohibir la entrada de productos falsificados y defender la propiedad intelectual. Sin embargo, el texto resultaba peligroso para la libertad individual en lo que se refería a internet, asi lo entendió el parlamento europeo.

David Martin, miembro del Parlamento encargado del informe sobre este tratadom interpretaba así la votación: "Los parlamentarios han entendido lo que ACTA significaba y dijeron a la Comisión que es inaceptable. No apoyamos la falta de libertad en internet que hubiera conllevado ACTA. Ahora es la Comisión Europea la que debe ver si proponen otro tratado o si lo da por acabado".

Maros Sefcovic, Comisario Europeo encargado de las relaciones con el Parlamento, no se da por vencido: "La Comisión Europea va a mantener la propuesta hasta ver que dice el Tribunal de Justicia sobre si ACTA es compatible con los tratados de la Unión o no, en especial con la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión".

Tras la decisión del tribunal, Bruselas tratará de encontrar una solución junto con los otros 10 países firmantes, entre ellos Estados Unidos, Japón, Canadá y Australia.