El huracán Irene llegó el sábado a la costa de Carolina del Norte acarreando a su paso intensos vientos y lluvias, en una trayectoria que amenazaba la densamente poblada Costa Este de Estados Unidos con inundaciones y cortes de energía.

El ojo de la tormenta cruzó la costa de Carolina del Norte cerca de Cape Lookout alrededor de las 07.30, dijeron meteorólogos del Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.
Irene avanzaba en dirección norte-noreste junto a la costa y se espera que permanezca como un huracán cuando impacte los estados litorales del Atlántico el sábado por la noche y Nueva Inglaterra el domingo.

Con vientos de 140 kilómetros por hora, Irene se debilitó previamente a un huracán de categoría 1 en la escala de cinco niveles de Saffir-Simpson, pero los meteorólogos advirtieron que aún seguía siendo una tormenta extensa y peligrosa.

La ciudad de Nueva York ordenó evacuaciones sin precedentes y cierres de tránsito, mientras estados desde las Carolinas a Maine declararon emergencias por Irene, cuyo alcance de 960 kilómetros auguraba un tormentoso fin de semana para decenas de millones de personas.