Tras capturar a Nicolás Maduro e intervenir Venezuela, Estados Unidos anunció que asumirá el control de las ventas de petróleo venezolano por tiempo “indefinido”.
Así lo confirmó el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, durante una conferencia energética organizada por Goldman Sachs en Miami.
La medida forma parte de un plan de tres fases que el secretario de Estado, Marco Rubio, presentó ante miembros del Congreso.
El esquema contempla que Washington no solo administrará la comercialización del crudo venezolano, sino que también retendrá los ingresos de esas operaciones en cuentas controladas por el gobierno estadounidense.
El plan de Estados Unidos para reactivar la producción petrolera de Venezuela
“Vamos a poner en el mercado el crudo que esté saliendo de Venezuela, primero este petróleo atascado, y luego, de manera indefinida, nosotros venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado”, declaró Wright.
El funcionario especificó que el gobierno de Estados Unidos será quien efectúe directamente las ventas de crudo venezolano tanto a refinerías estadounidenses como a mercados internacionales.
“Esas ventas las hará el Gobierno de EE.UU. y los fondos se depositarán en cuentas controladas por el Gobierno de EE.UU.”, puntualizó.
Según Wright, los recursos podrían posteriormente “regresar a Venezuela para beneficiar al pueblo venezolano”, aunque Washington mantendría el control sobre esos fondos.
El funcionario justificó la medida al señalar que es necesario tener “ese poder y ese control sobre las ventas de petróleo para impulsar los cambios que simplemente deben ocurrir en Venezuela”.
El levantamiento selectivo de las sanciones
En su comunicado, el Departamento de Energía indicó que Estados Unidos está levantando de forma selectiva algunas sanciones para permitir el transporte y la venta de crudo y productos petroleros venezolanos en los mercados globales.
La flexibilización de restricciones está centrada exclusivamente en el sector energético e incluye la autorización para importar equipos, repuestos y servicios destinados a campos petroleros, así como el suministro de diluyentes necesarios para mejorar la calidad del petróleo pesado venezolano.
El Departamento de Energía también advirtió que la red eléctrica de Venezuela se encuentra deteriorada y frágil tras años de falta de mantenimiento e inversión, lo que provocó una caída de más del 30% en la producción nacional de electricidad.
Washington anunció que trabajará para mejorar el sistema eléctrico del país, al considerarlo esencial para aumentar la producción petrolera, generar oportunidades económicas y mejorar la calidad de vida de la población venezolana.
Las declaraciones de Wright se produjeron un día después de que el presidente Donald Trump anunciara que Venezuela enviará entre 30 y 50 millones de barriles de crudo en buques de almacenamiento hacia terminales de descarga en Estados Unidos.
Esta primera remesa representa el inicio de un proceso que, según el gobierno estadounidense, continuará de manera indefinida bajo estrictos mecanismos de control financiero.
Reunión con petroleras y escepticismo del sector
Trump tiene previsto reunirse el viernes en la Casa Blanca con directivos de las principales compañías petroleras para discutir la reactivación del sector petrolero venezolano.
Tras la captura del sábado pasado del exmandatario venezolano Nicolás Maduro, Trump estimó que en un plazo de 18 meses las petroleras estadounidenses podrían reactivar el sector petrolero venezolano, que cuenta con las mayores reservas de crudo del mundo —el 17% del total— pero que actualmente aporta solo alrededor del 1% de la producción global.
Wright reconoció el escepticismo de la industria y admitió que serán necesarios “decenas de miles de millones de dólares y un tiempo significativo” para revitalizar el sector.
Sin embargo, sostuvo que “la oportunidad es enorme” y confió en que en el corto y mediano plazo se puedan incorporar “varios cientos de miles de barriles adicionales al día”.
“Piensen en lo enormes que deben ser los recursos si Venezuela aún está produciendo entre 800.000 y 900.000 barriles diarios después de una tan mala administración”, concluyó el secretario de Energía.