Un esqueleto de Tyrannosaurus Rex de 67 millones de años sale a subasta en Nueva York y se convierte en uno de los fósiles más codiciados de los últimos tiempos.
El ejemplar de 11,5 metros de largo y de 3,8 metros de altura fue bautizado como “Gus”, en homenaje a Gary “Gus” Licking, un ranchero de Harding County, en Dakota del Sur, que había encontrado dientes y fragmentos de hueso en su propiedad de 2.630 hectáreas.
La rareza del ejemplar radica en su estado de conservación: más del 80% de los huesos originales permanecen intactos, una cifra extraordinaria que los especialistas muy difícilmente ven en piezas de esta antigüedad.
La casa de subastas que organiza el remate estima que el dinosaurio puede alcanzar entre 20 y 30 millones de dólares, lo que lo posicionaría entre los fósiles más caros vendidos en la historia reciente.
Por qué este T. Rex es tan valioso
En el mercado de paleontología privada, el valor de un fósil depende directamente de su completitud y autenticidad.
En este sentido, la mayoría de los esqueletos de T. Rex que circulan en colecciones privadas o museos alcanzan apenas el 40 o 50% de los huesos originales.
Este ejemplar supera ampliamente ese umbral. Además, fue hallado en territorio de Estados Unidos, lo que facilita su circulación legal en el mercado internacional.
Entre los factores que elevan su precio:
- Más del 80% de los huesos son originales, no réplicas ni reconstrucciones.
- 67 millones de años de antigüedad, del período Cretácico tardío.
- Hallazgo en suelo estadounidense, con cadena de custodia legal documentada.
- Tamaño y proporciones completos, incluyendo cráneo y extremidades.
Qué pasa con los fósiles que se subastan
La venta de fósiles a privados es legal en Estados Unidos, sin embargo, genera un debate persistente en la comunidad científica. Muchos paleontólogos advierten que cuando un fósil pasa a manos privadas, pierde accesibilidad para la investigación.
No obstante, algunos compradores de alto perfil optaron en el pasado por donar o prestar las piezas a museos tras la compra.
El caso más recordado es el de Sue, el T. Rex subastado en 1997 por 8,3 millones de dólares y hoy exhibido en el Museo Field de Chicago.
El remate de este nuevo ejemplar se realizará en Nueva York el próximo 14 de julio. Si alcanza el precio estimado, superará ampliamente los registros históricos de la categoría.