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El vinagre se convirtió en un aliado clave para la limpieza del hogar por sus propiedades para eliminar las bacterias gracias a su acción higienizante. Cada inicio de mes, se aconseja rociar ácido acético en la entrada de la casa por sus múltiples beneficios.

Para qué sirve rociar vinagre en la entrada de la casa: los fundamentos higiénicos

El vinagre cuenta con una propiedad clave: su fuerte aroma funciona como un potente repelente inhibidor de plagas domésticas. Cucarachas, hormigas y arañas suelen evitar zonas en donde detectan el olor, lo que lo convierte en una alternativa libre de químicos e igual de efectiva.

Rociar vinagre en la puerta: para qué sirve y por qué recomiendan hacerlo

Además de su función para alejar plagas, tiene propiedades desinfectantes claves que ayudan a eliminar bacterias y hongos de las baldosas. Puede mantener alejados los malos olores como el de la humedad.

Por qué rociar vinagre en la entrada de la casa a inicios de mes: qué dice el Feng Shui

El Feng Shui cree que la puerta principal hogar es “la boca del chi”, es decir el lugar donde ingresa la energía. Por eso, se considera clave mantenerla limpia y despejada.

Se cree que el ácido acético ayuda a neutralizar energías densas o acumuladas, en especial tras discusiones en la familia, conflictos, visitas negativas o momentos de estrés.

En la misma línea, hacerlo a inicios de mes tiene una connotación simbólica, ya que representa el cierre y renovación de una etapa. De esta manera, es la mejor forma de “empezar bien y limpio” un nuevo mes.

Por qué debemos rociar vinagre en las esquinas de la casa

El Feng Shui también explica que se puede poner vinagre en otros puntos claves de la casa como en la cocina y el baño. Este proceso requiere intención y atención al simbolismo, se debe manifestar en cada espacio de la casa.

  • En la cocina: colar un recipiente en cada esquina durante varias horas para absorber las malas energías. Si el olor es fuerte, se debe ventilar y prender un sahumerio tras el procedimiento.
  • En el baño: colocar cuatro recipientes, uno por cada esquina.