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Con la llegada del verano, vuelve un problema típico de quienes se meten seguido a la pileta: el pelo verde. Le pasa sobre todo a personas con el cabello rubio o decolorado, pero puede afectar a cualquiera si el agua tiene alta presencia de metales.

Aunque suele atribuirse al cloro, el verdadero responsable es el cobre, que se oxida y se fija en la fibra capilar cuando entra en contacto con productos usados para mantener el agua.

¿Por qué el pelo cambia de color después de nadar?

El cloro no tiñe, pero sí modifica los metales que están en el agua. Cuando esos metales se transforman y se adhieren al pelo, aparecen reflejos verdosos difíciles de quitar.

Si el cabello está poroso —algo común después de tinturas, mechas o decoloraciones— la absorción es mayor y el efecto se intensifica.

Además, las piletas con agua corriente o con sistemas de filtrado poco controlados suelen tener más cobre, lo que aumenta la probabilidad de que el tono verde aparezca rápido.

¿Cómo prevenir el pelo verde antes de entrar a la pileta?

Los especialistas recomiendan pasos simples que reducen mucho el riesgo:

  • Mojar el cabello con agua dulce antes de entrar a la pileta para que absorba menos agua clorada.
  • Aplicar acondicionador sin enjuague o aceite ligero para crear una barrera protectora.
  • Usar gorro de natación cuando la exposición es prolongada.
  • Evitar productos con alcohol, que resecan y abren más la fibra capilar.
  • Atar el pelo en un moño alto, una medida básica pero útil si no se quiere usar gorro.
Por qué el pelo se puede poner verde tras meterte a la pileta y cómo evitarlo

Estas acciones no eliminan el riesgo, pero sí lo bajan de forma considerable.

¿Qué hacer cuando el pelo ya se puso verde?

Si el reflejo ya apareció, el primer paso es actuar rápido. Enjuagar con agua fría ayuda a detener la adhesión de más metales. Luego, los expertos recomiendan:

1. Shampoo clarificante o quelante

Los llamados “shampoos para nadadores” arrastran cobre y otros minerales. Es clave no usarlos todos los días porque pueden resecar. Lo ideal es alternarlos con productos hidratantes que recuperen el brillo.

2. Tratamientos nutritivos

Las mascarillas ricas en lípidos sellan la cutícula y evitan que el cabello quede más frágil. Se recomienda aplicarlas dos o tres veces por semana mientras dura la reparación.

3. Vitamina C como remedio casero

Un método casero que funciona bien es disolver vitamina C en agua y usarla como enjuague durante unos minutos. Ayuda a neutralizar el metal y suavizar el tono verdoso. No conviene usarlo si el cabello está muy dañado sin consultar antes a un profesional.

4. Evitar el calor

Secadores y planchas pueden fijar pigmentos no deseados. Lo mejor es dejar secar el pelo al aire hasta que recupere su textura.

¿Qué tener en cuenta si teñís o decolorás?

Quienes tienen tintura o decoloración deben tener más cuidados. Controlar el pH y el nivel de sulfatos del agua del natatorio, sumar productos quelantes en la rutina semanal y reforzar la hidratación son pasos clave para evitar que el cobre se adhiera.

Los profesionales sugieren revisar el mantenimiento de la pileta si el problema se repite en todos los baños: un ajuste en los filtros o en los productos usados puede marcar la diferencia.