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Cuando una persona fallece, es común que deje un testamento válido que detalla la distribución de sus bienes. No obstante, bajo ciertas circunstancias, el testamento puede ser anulado si el heredero no cumple con los requisitos legales estipulados por el Código Civil y Comercial de la Nación.

Aunque muchas familias creen que la herencia se transfiere de forma automática al cónyuge o a los hijos, la realidad es considerablemente más difícil, ya que la distribución está estrictamente regulada. Este trámite depende de la existencia de testamento, de los lazos familiares y de distintos límites que la legislación establece para prevenir abusos.

En el ámbito de las parejas, no todos los cónyuges tendrán derecho a recibir una parte de la herencia (o incluso su totalidad) aunque estén casados. ¿Cuáles son las razones y en qué circunstancias se aplica?

Por nueva Ley de Sucesiones, los viudos no podrán recibir los bienes heredados aunque lo diga el testamento (foto: archivo).

Derechos del cónyuge supérstite en el juicio sucesorio

El cónyuge sobreviviente es considerado heredero forzoso y conserva derechos aun cuando exista testamento. Su participación depende del resto de los herederos:

  • Con hijos: recibe una parte igual a la de cada descendiente.
  • Sin descendientes, pero con padres/abuelos: se divide el patrimonio entre el cónyuge y los ascendientes.
  • Si no hay descendientes ni ascendientes: el cónyuge hereda el total de los bienes.

Testamento: no puede vulnerar la porción legítima de familiares directos

Incluso cuando existe un testamento válido, la voluntad del fallecido no puede vulnerar el piso mínimo que el CCyC reserva para ciertos familiares directos. Este límite se conoce como porción legítima y está previsto en el artículo 2444.

La porción legítima garantiza un mínimo a los herederos mencionados, evitando que el testador disponga de la totalidad de sus bienes en detrimento de dichos familiares.

Este aspecto de la normativa busca proteger los derechos de las personas cercanas al fallecido, asegurando que al menos una parte de su patrimonio les sea asignada, independientemente de la voluntad testamentaria.

Cómo se distribuye la herencia entre descendientes, ascendientes y cónyuge

  • Descendientes (hijos, nietos): deben recibir dos tercios del patrimonio total.
  • Ascendientes (padres, abuelos): les corresponde la mitad, si no hay descendientes.
  • Cónyuge sobreviviente: si es el único heredero forzoso, la porción legítima es de un tercio.

Reformas en herencias: cambios clave que afectan a los cónyuges

Ciertas circunstancias pueden llevar a que un testamento se anule, lo que afecta la distribución de bienes. Entender las reglas protege a los herederos de sorpresas legales.

Es fundamental consultar con un abogado especializado en sucesiones para evitar problemas. Un asesor puede guiar en el proceso y asegurar que se cumplan todas las normativas.