Mucho antes de que el petróleo, el litio o el cobre se convirtieran en recursos estratégicos para la economía mundial, Perú alcanzó un período de extraordinaria prosperidad gracias a un producto natural que impulsó su comercio internacional y fortaleció las finanzas del Estado.
Ese recurso era el guano, un fertilizante formado por los excrementos de aves marinas que se acumuló durante siglos en las islas del litoral peruano. Su elevada concentración de nutrientes lo transformó en un insumo muy buscado para mejorar la productividad agrícola en distintos países.
Cómo el guano convirtió a Perú en una potencia económica
Durante la Revolución Industrial, el deterioro de los suelos agrícolas en Europa y Estados Unidos hizo crecer la demanda de fertilizantes naturales. En ese escenario, Perú logró posicionarse como uno de los principales proveedores mundiales de guano entre las décadas de 1840 y 1870.
Los ingresos obtenidos por las exportaciones permitieron financiar importantes obras públicas, ampliar la infraestructura del país y afrontar compromisos económicos. Ese período, conocido como la Era del Guano, marcó uno de los momentos de mayor crecimiento económico de la historia peruana.
Con el paso del tiempo, la explotación intensiva redujo las reservas de mejor calidad y la aparición de fertilizantes sintéticos disminuyó el interés internacional, poniendo fin a un ciclo que había cambiado el rumbo del país.
Por qué este fertilizante vuelve a ser protagonista en 2026
El valor histórico del guano volvió a cobrar relevancia tras la publicación de una investigación de la Universidad de Sídney en la revista científica PLOS One. El estudio concluyó que este fertilizante fue determinante para el desarrollo del Reino Chincha, una de las civilizaciones preincaicas más importantes de la costa peruana.
Los investigadores sostuvieron que su utilización permitió aumentar la producción agrícola, generar excedentes de alimentos y sostener una población cercana a las 100.000 personas. Los autores resumieron el hallazgo con una frase contundente: “En las antiguas culturas andinas, el fertilizante era poder”.
Ese renovado interés también tiene impacto en la actualidad. A través del programa Agro Rural, el Gobierno de Perú anunció que durante 2026 distribuirá 14.765 toneladas de guano de las islas entre 13.731 familias dedicadas a la agricultura familiar en 23 regiones del país, con el objetivo de fortalecer la producción agropecuaria mediante el uso de este fertilizante natural.