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Durante miles de años, el mayor misterio de la humanidad fue el mismo: ¿cómo lograron los antiguos egipcios transportar millones de toneladas de piedra para erigir las impresionantes pirámides de Giza y otras 30 más en una estrecha franja desértica aparentemente inhóspita?

Teorías de rampas, poleas, mano de obra masiva e incluso extraterrestres circularon durante siglos. Pero un descubrimiento revolucionario parece poner fin al enigma: los egipcios no “nos engañaron” con magia ni tecnología imposible, sino con un mecanismo secreto que desapareció bajo la arena.

Los egipcios nos engañaron: el hallazgo que revela finalmente cómo construyeron sus pirámides. Foto: Shutterstock

El nuevo descubrimiento que revela cómo se construyeron las pirámides egipcias

Un equipo internacional de científicos, liderado por la investigadora Eman Ghoneim de la Universidad de Carolina del Norte en Wilmington, publicó en mayo de 2024 en la revista Communications Earth & Environment (Nature) un estudio que mapeó una rama extinta del río Nilo de 64 km de longitud, bautizada como Ahramat Branch.

Este brazo fluvial, ahora completamente seco y sepultado bajo tierras de cultivo y el desierto del Sáhara, corría paralelo a la meseta occidental, justo al pie de donde hoy se alzan las pirámides de Giza, Abusir, Saqqara, Dahshur y Lisht.

¿Para qué sirvió este río sepultado?

Durante el Reino Antiguo y Medio (hace unos 4.700 a 3.700 años), esta vía acuática era navegable y permitió:

  • Transportar fácilmente bloques de piedra caliza y granito desde canteras lejanas (incluso de cientos de kilómetros río arriba).
  • Acercar materiales pesados directamente a los complejos piramidales mediante barcazas.
  • Explicar por qué 31 pirámides se concentran en una estrecha franja de desierto: estaban alineadas a lo largo de las orillas de este antiguo río.

¿Por qué desapareció el río?

Según los investigadores, una gran sequía que comenzó hace aproximadamente 4.200 años (coincidiendo con el final del Reino Antiguo) provocó la acumulación masiva de arena arrastrada por el viento.

Este suceso hizo que el brazo Ahramat migrara hacia el este y terminara sedimentándose por completo, convirtiéndose en desierto seco. Lo que antes era una “autopista fluvial” se transformó en el paisaje árido que conocemos hoy.

Eman Ghoneim explicó: “Una gran acumulación de arena arrastrada por el viento, vinculada a una sequía que comenzó hace 4.200 años, podría explicar la migración del brazo de agua Ahramat hacia el este y su posterior sedimentación”.

¿El hallazgo resuelve el enigma de las pirámides?

El descubrimiento no explica cómo colocaban cada bloque en su lugar exacto, daddo que sigue dependiendo de rampas, palancas y una organización impresionante. No obstante, sí resuelve el mayor obstáculo logístico: cómo mover piedras de hasta 80 toneladas sin carreteras modernas.

El Nilo y su rama perdida Ahramat fue la clave maestra que los egipcios aprovecharon durante casi 1000 años. Este hallazgo no solo reescribe la historia de la construcción piramidal, sino que demuestra cómo los antiguos egipcios eran maestros en aprovechar el entorno y la hidrología del Nilo, mucho antes de lo que imaginábamos.