

Limpiar y desinfectar son dos tareas habituales en el hogar, pero no cumplen la misma función. Mientras que la limpieza permite retirar la suciedad y gran parte de los microorganismos de las superficies, la desinfección utiliza productos específicos para eliminar los gérmenes que pueden permanecer después del lavado.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, en la mayoría de las situaciones domésticas alcanza con limpiar regularmente con agua y jabón o detergente.
La desinfección adicional suele ser necesaria cuando hay una persona enferma en la vivienda o existen circunstancias que aumentan el riesgo de contagio.

Qué diferencia hay entre limpiar y desinfectar
De acuerdo con el aparatado Cleaning and Disinfecting, publicado en el portal oficial de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) la diferencia está en el efecto que producen sobre los gérmenes.
Limpiar permite retirar la suciedad, las impurezas y gran parte de los microorganismos de una superficie, mientras que desinfectar consiste en utilizar productos específicos para eliminar los gérmenes que quedan.
¿Qué significa limpiar?
La limpieza consiste en retirar la suciedad, el polvo, la grasa y otras impurezas de las superficies mediante agua, jabón o detergente y fricción.
Este proceso también permite eliminar muchos gérmenes, aunque no necesariamente destruye todos los microorganismos presentes.
Por eso, limpiar es el primer paso para mantener la higiene del hogar. Se recomienda hacerlo con regularidad en superficies de contacto frecuente, como mesas, picaportes, interruptores, mesadas y grifos.

¿Qué significa desinfectar?
La desinfección es un procedimiento que utiliza productos químicos específicos para eliminar o inactivar microorganismos en las superficies, según el producto empleado y sus indicaciones de uso.
A diferencia de la limpieza común, su objetivo es reducir los gérmenes que pueden transmitir enfermedades. Para que sea eficaz, es importante respetar las instrucciones de la etiqueta, incluida la cantidad necesaria y el tiempo durante el cual el producto debe permanecer sobre la superficie.
Además, la desinfección no reemplaza la limpieza: primero hay que retirar la suciedad, porque puede dificultar la acción del producto desinfectante.
¿Cuándo conviene limpiar y cuándo desinfectar?
La limpieza debe formar parte de la rutina habitual del hogar. Conviene limpiar las mesadas después de preparar alimentos, retirar la suciedad de los pisos cuando sea necesario y repasar con frecuencia las superficies que se tocan a diario. Para hacerlo, alcanza generalmente con agua y detergente o jabón.
La desinfección no es necesaria en todas las ocasiones. Se recomienda, por ejemplo, cuando una persona tiene una enfermedad infecciosa y comparte espacios con otras personas, especialmente en las superficies que toca con frecuencia. También puede ser necesaria si hubo contacto con fluidos corporales o si las indicaciones sanitarias para una situación específica así lo establecen.
¿Primero se limpia o se desinfecta?
El orden recomendado es primero limpiar y después desinfectar, siempre que la situación requiera ambos procedimientos.
















