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El fondo del mar Mediterráneo todavía guarda secretos de una de las ciudades más importantes del mundo antiguo. En Alejandría, Egipto, un equipo de arqueólogos encontró un anillo de bronce grabado con una imagen del Faro de Alejandría, la construcción monumental que durante siglos orientó a las navegaciones y que fue considerada una de las siete maravillas del mundo antiguo.

La pieza constituye un hallazgo excepcional porque, según los investigadores, se trata de la primera representación conocida del faro encontrada en un anillo de este tipo.

Cómo es el anillo de bronce que encontraron bajo el mar en Egipto

El arqueólogo submarino Franck Goddio y su equipo descubrieron un anillo de sello de bronce con una representación del Faro de Alejandría, una de las siete maravillas del mundo antiguo.

La pieza fue recuperada durante las excavaciones subacuáticas realizadas en las ruinas del antiguo palacio de la isla de Antirhodos, en el puerto oriental de Alejandría.

El hallazgo despertó el interés de los investigadores porque el grabado ofrece una nueva representación del monumento, cuyo aspecto original todavía no se conoce por completo.

La imagen permite establecer comparaciones con otras representaciones históricas del faro, incluidas las que aparecen en monedas de los períodos ptolemaico y romano.

Dónde encontraron el anillo y qué secretos esconde el palacio sumergido

Primer y único anillo sello conocido que representa el Faro de Alejandría, una de las siete maravillas del mundo antiguo.
Primer y único anillo sello conocido que representa el Faro de Alejandría, una de las siete maravillas del mundo antiguo.franckgoddio.org

El descubrimiento tuvo lugar en las ruinas de un antiguo palacio ubicado en la isla de Antirhodos, dentro del puerto oriental de Alejandría. La zona formó parte del área real de la ciudad y conserva ruinas arquitectónicas que quedaron sumergidas por procesos naturales.

Los arqueólogos recuperaron el anillo entre bloques de granito y restos de construcciones antiguas. El lugar geográfico forma parte de un amplio conjunto arqueológico submarino que permite investigar cómo se organizaba la ciudad durante el período ptolemaico, cuando Alejandría se convirtió en uno de los principales centros políticos, culturales y comerciales del Mediterráneo.

La presencia de objetos relacionados con el faro en este entorno también abre interrogantes sobre las funciones del palacio y su relación con la actividad portuaria: una de las hipótesis es que el anillo pudo pertenecer a un comerciante que utilizaba la imagen del monumento como símbolo de identificación con Alejandría.

Por ahora, los profesionales investigan las características de la pieza y su contexto arqueológico para determinar qué información puede aportar sobre su propietario y el uso que tuvo.

El Faro de Alejandría: cómo era una de las siete maravillas del mundo antiguo

El Faro de Alejandría fue construido durante la dinastía ptolemaica, por encargo de Ptolomeo II Filadelfo, para facilitar la navegación en uno de los puertos más importantes de la época.

Según la ficha presentada por Egipto ante la UNESCO sobre los restos antiguos de Alejandría, la estructura superaba los 120 metros de altura y estaba compuesta por tres niveles superpuestos: uno de base cuadrada, otro octogonal y un tercero circular.

Su función era fundamental para los barcos que se acercaban a la costa egipcia: la luz que se proyectaba en la parte superior servía como referencia para los navegantes y convirtió al monumento en una de las obras de ingeniería más destacadas de la Antigüedad.

Más allá de su utilidad práctica, el faro se transformó en un símbolo del poder y la prosperidad de Alejandría, una ciudad que concentraba intercambios comerciales y culturales entre Egipto, Grecia y el mundo romano.

Por qué desapareció el Faro de Alejandría y qué queda de sus ruinas

El faro no desapareció de un día para otro: durante siglos, la estructura sufrió daños y un deterioro progresivo, agravados por los terremotos que golpearon la costa mediterránea de Egipto.

Los registros históricos indican que varios sismos lo dañaron entre los siglos VIII y XIV, y que el de 1303 fue el más destructivo. Hacia mediados de ese siglo, el faro ya había caído.

A pesar de su desaparición, el fondo del mar conserva numerosos restos arqueológicos de la antigua Alejandría. Las exploraciones subacuáticas permitieron localizar grandes bloques de piedra, columnas, estatuas y otros elementos arquitectónicos que ayudan a reconstruir el paisaje de la ciudad antigua.

Cada objeto recuperado aporta información sobre una metrópolis cuyo patrimonio quedó parcialmente oculto bajo el Mediterráneo: el anillo, aunque sea pequeño en comparación con la construcción que representa, podría ayudar a comprender mejor cómo se veía y se recordaba una de las siete maravillas del mundo antiguo.