El psicólogo y escritor, Gabriel Rolón, brindó una entrevista al periodista Julio Leiva para El Buscador, donde se refirió a varios temas que atraviesan sus pacientes a diario y su experiencia en cada sesión.
En un momento, el psicólogo se refirió a la soledad y qué herramientas tiene una persona para afrontar la situación para que, en vez de que se trate de algo negativo, se convierta en un aspecto positivo para su vida y, eventualmente, estar preparado para ponerse en pareja.
Gabriel Rolón sobre la soledad y el amor
En la entrevista de casi dos horas, Julio Leiva le consultó cómo hace una persona para que el estado de soledad se convierta en “un refugio y no un exilio”.
Rolón se tomó el tiempo y explicó que las soledades no son elegidas, pero son inevitables. Luego ejemplificó: “Tu pareja te dice ‘no te quiero más’ y te deja. No es lo que hubieras deseado, pero no podés hacer nada. Tenés que enfrentarla”.
Luego continuó: “Tenés que meterte en ese territorio indeseado pero necesario, que es el duelo. Y es justamente el trabajo que vos hacés para que esa soledad ‘sufriente o infernal’ al principio, se transforme en un lugar en el que vos puedas estar sin tanto padecimiento primero, y sin tanta tristeza, después. Y si es posible, sostenerla, que sea elegida y disfrutable porque si vos construís eso, ahí estás en condiciones de dejar de estar solo“.
Ante el silencio del periodista, Rolón siguió con su explicación: “No necesito de alguien para estar bien, pero estoy dispuesto a ceder cierto disfrute placentero de mi soledad para compartirlo con alguien porque la vida con esa persona es más linda”.
En ese momento, dio una frase que se viralizó en redes sociales y que impactó a más de uno: “Uno entra al amor a perder no a ganar”.
Qué es el ‘amor sano’, según Gabriel Rolón
Al captar la atención del periodista, Rolón profundizó su frase: “Todo el mundo se pregunta, ¿qué te da? No. No está para darme. Está para que yo pierda. El amor es un acto de entrega porque lo primero que hacés es perder: tiempo, decisiones, encuentros, etcétera".
También explicó que la persona capaz de “dar lo que no se tiene” por amor, solo puede ser alguien que está bien consigo mismo.
Por último, explico que el amor sano es el “encuentro maravilloso de dos personas que estaban muy bien antes de conocerse y deciden ceder parte de ese bienestar para construir algo que puede ser mucho más bello aún”.