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Las etiquetas de la ropa incluyen símbolos que indican cómo lavar, secar y planchar cada prenda sin dañar sus materiales.

Entre ellos, hay uno que conviene identificar antes de poner la ropa en el lavarropas: un triángulo tachado con una cruz, que advierte que no se deben utilizar blanqueadores, como la lavandina, en su lavado.

Aunque la prenda sea completamente blanca, esta indicación debe respetarse. El color no garantiza que la tela sea compatible con la lavandina -por ejemplo-, ya que algunos tejidos, tratamientos y acabados pueden deteriorarse por la acción de los productos blanqueadores.

Según la guía de cuidado textil de la American Cleaning Institute, los símbolos de las etiquetas permiten identificar los tratamientos adecuados para cada prenda. Por eso, antes de intentar quitar una mancha o recuperar el blanco original de una tela, es importante revisar las instrucciones del fabricante.

Qué símbolo de la etiqueta de la ropa indica que no se puede usar lavandina

El símbolo que prohíbe el uso de blanqueadores como la lavandina es un triángulo atravesado por una cruz. Cuando aparece en la etiqueta, significa que no se debe aplicar productos blanqueadores sobre la prenda.

La guía de cuidado textil de la American Cleaning Institute identifica este símbolo como “Do Not Bleach”, es decir, no usar blanqueador. La recomendación es seguir la indicación incluso si la prenda es blanca o parece resistente.

El triángulo tachado en las etiquetas textiles advierte que no se deben utilizar blanqueadores, ya que pueden dañar las fibras o alterar los acabados de la prenda.
El triángulo tachado en las etiquetas textiles advierte que no se deben utilizar blanqueadores, ya que pueden dañar las fibras o alterar los acabados de la prenda.Imagen ilustrativa realizada con Gemini | El Cronista Audiencias

Por qué no siempre debés usar lavandina en una prenda blanca

El hecho de que una prenda sea blanca no significa que pueda tolerar cualquier producto de limpieza. La composición de las fibras, los tratamientos aplicados durante la fabricación y los acabados textiles pueden influir en su resistencia a los blanqueadores.

Si se ignora la advertencia de la etiqueta, la tela puede sufrir daños, debilitarse o presentar alteraciones visibles. En determinadas prendas, estos efectos pueden ser permanentes.

Qué revisar en la etiqueta antes de lavar la ropa

Además del símbolo del blanqueado, las etiquetas contienen información sobre otros aspectos del cuidado textil. El recipiente con agua indica las condiciones de lavado; el cuadrado, las instrucciones de secado; la plancha, la temperatura permitida para planchar; y el círculo, los tratamientos de limpieza profesional.

Leer todos estos símbolos ayuda a evitar errores que pueden encoger, deformar o deteriorar las prendas.

El triángulo tachado con una cruz indica que la prenda no debe tratarse con lavandina ni otros productos blanqueadores.
El triángulo tachado con una cruz indica que la prenda no debe tratarse con lavandina ni otros productos blanqueadores.Shutterstock

¿Qué establece la normativa argentina?

En Argentina, el etiquetado de los productos textiles está regulado por la Resolución 549/2021, que incorporó el Reglamento Técnico del Mercosur sobre Etiquetado de Productos Textiles.

Esta disposición fue modificada por la Resolución 156/2024, aunque los cambios no alcanzaron el capítulo VII, que establece los requisitos para informar sobre el cuidado y la conservación de las prendas.

La normativa exige que las etiquetas incluyan información como la composición de las fibras, el país de origen, la identificación del fabricante o importador y el talle o las dimensiones del producto.

Además, deben contener instrucciones para el mantenimiento de las prendas, de acuerdo con la norma NM ISO 3758:2013. Esta contempla cinco procedimientos: lavado, blanqueado, secado, planchado y cuidado textil profesional.

En particular, el punto 23 establece: “La información sobre los tratamientos de cuidado para la conservación es obligatoria”. También indica que estas instrucciones pueden presentarse mediante símbolos, texto o ambos formatos, a elección del fabricante, importador o responsable de la marca, según corresponda.

Por lo tanto, las etiquetas deben informar sobre los cinco procedimientos en el orden establecido por la normativa. Los símbolos, además, tienen que ser visibles y legibles, y ocupar una superficie mínima de 16 mm² dentro de un cuadrado imaginario.