Los conductores que circulan por calles, avenidas y rutas argentinas deben cumplir con las normas establecidas por la Ley Nacional de Tránsito 24.449. Entre las conductas sancionadas se encuentra el uso del teléfono celular mientras se maneja.
Pero la consecuencia no se limita a una multa económica. Algunas infracciones también impactan sobre el Sistema de Puntos de la Licencia Nacional de Conducir.
Esto significa que un conductor que ya recibió descuentos por otras faltas puede quedar en una situación más comprometida si vuelve a cometer una infracción que implique una nueva quita de puntos.
Qué pasa con la licencia de conducir si el conductor usa el celular mientras maneja
El sistema de scoring establece un saldo inicial de 20 puntos para los conductores con Licencia Nacional de Conducir. Cada infracción que contempla una quita reduce ese saldo y puede provocar una suspensión de la licencia de conducir.
En la Ciudad de Buenos Aires, conducir utilizando el celular, auriculares o reproductores de video puede implicar una quita de 5 puntos.
El efecto de la infracción, por lo tanto, depende del saldo que tenga cada conductor. Una persona que conserva los 20 puntos no queda en la misma situación que otra que ya acumuló descuentos por infracciones anteriores.
Si ya tiene descuentos, una nueva infracción puede dejarlo sin licencia de conducir
El punto central está en la acumulación de descuentos. Por ejemplo, si un conductor comenzó con 20 puntos y ya perdió varios por infracciones anteriores, una nueva falta que implique una quita puede reducir nuevamente su saldo.
La situación se vuelve especialmente importante cuando el conductor se acerca a cero puntos. El régimen establece consecuencias específicas cuando se produce la pérdida total del saldo.
En ese escenario, la licencia de conducir puede quedar inhabilitada temporalmente, de acuerdo con las condiciones previstas por el sistema.
La primera pérdida total de los puntos implica una inhabilitación de 60 días. En caso de reincidencia dentro del sistema, los períodos aumentan: la segunda llega a 120 días y la tercera a 180 días, mientras que para las siguientes pérdidas totales el plazo continúa incrementándose.