La grasa acumulada y los restos de comida quemada pueden adherirse a las paredes y bandejas del horno, lo que dificulta su limpieza.
Para removerlos sin recurrir a limpiadores comerciales, Oregon Metro, el organismo público de la región metropolitana de Portland, propone en su guía de limpieza doméstica utilizar ingredientes de uso cotidiano, como bicarbonato de sodio, jabón a base de aceite vegetal y vinagre blanco destilado, para preparar una pasta limpiadora.
El procedimiento consiste en extender la mezcla sobre las superficies sucias, dejarla actuar durante ocho horas o toda la noche y luego frotar con una esponja antes de retirar los residuos con agua limpia.
Para aplicar este método, es fundamental que el horno esté apagado y completamente frío.
Qué ingredientes se necesitan para limpiar el horno
Según la receta de limpieza, para preparar la pasta se necesitan los siguientes ingredientes:
- 2 cucharaditas de jabón a base de aceite vegetal.
- 1 taza y un tercio de bicarbonato de sodio.
- ¼ de taza de vinagre blanco destilado.
- Agua, en la cantidad necesaria para obtener una pasta espesa.
La combinación permite formar una preparación que se puede distribuir por el interior del horno y mantener en contacto con los residuos durante varias horas. La cantidad de agua debe ajustarse de a poco para evitar que la mezcla quede demasiado líquida.
Por qué funciona la mezcla de bicarbonato, jabón y vinagre
Los tres ingredientes cumplen funciones diferentes durante la limpieza. El bicarbonato de sodio es un compuesto alcalino que también actúa como abrasivo suave, por lo que ayuda a desprender los restos de comida adheridos mediante la fricción. El jabón a base de aceite vegetal cumple una función detergente: facilita que la grasa se disperse en el agua y pueda retirarse de las superficies.
El vinagre blanco, por su parte, contiene ácido acético, que reacciona con el bicarbonato y libera dióxido de carbono, visible en forma de burbujas. Sin embargo, esa efervescencia no significa necesariamente que la mezcla tenga mayor poder limpiador, ya que ambos ingredientes se neutralizan parcialmente.
La eliminación de la suciedad depende principalmente de la acción del jabón, la fricción y el tiempo de contacto.
Cómo limpiar el horno paso a paso
Antes de comenzar, hay que comprobar que el horno esté apagado y completamente frío. También se deben retirar las bandejas, las cazuelas, los termómetros y cualquier otro elemento del interior.
- Preparar la pasta. Mezclar el bicarbonato de sodio, el jabón a base de aceite vegetal y el vinagre blanco destilado en un recipiente. Agregar agua de a poco hasta conseguir una consistencia espesa.
- Cubrir las superficies. Extender la preparación por las paredes interiores del horno, prestando atención a las zonas con grasa acumulada y restos de comida quemada.
- Dejar actuar. Mantener la pasta durante ocho horas o toda la noche para facilitar la remoción posterior de la suciedad.
- Frotar los residuos. Ponerse guantes y utilizar una esponja abrasiva compatible con la superficie para frotar las zonas sucias.
- Retirar la mezcla. Limpiar con una esponja y agua limpia hasta eliminar por completo los restos de la preparación y la suciedad desprendida.
Qué precauciones tener en cuenta al limpiar el horno
Aunque se utilicen ingredientes habituales en la limpieza doméstica, es importante consultar las instrucciones del fabricante antes de aplicar la mezcla. Algunos hornos tienen revestimientos especiales o superficies autolimpiantes que pueden dañarse con productos abrasivos.
También conviene evitar que la pasta entre en contacto con las resistencias, los ventiladores, las conexiones eléctricas y otras partes sensibles del electrodoméstico.
La esponja debe ser adecuada para el revestimiento, ya que una demasiado abrasiva puede provocar rayones.
Al finalizar, hay que retirar completamente los residuos de la preparación antes de volver a utilizar el horno. Además, no se debe aplicar la mezcla sobre superficies calientes ni combinarla con lavandina u otros productos de limpieza.