Los recientes conflictos en el estrecho de Ormuz ponen de manifiesto el interés de las potencias por el petróleo. Irán, Israel y Estados Unidos exhiben su influencia con el objetivo de dominar las energías.
Por otra parte, China, en su búsqueda de alternativas a las fuentes de energías renovables, ha establecido en Cuba 75 parques solares con el fin de transformar de manera definitiva su sistema eléctrico.
La estrategia de China para transformar de forma definitiva la energía en Cuba
La expansión representa una de las transiciones a energías renovables más rápidas jamás logradas. El salvavidas de Xi Jinping llega en un momento tenso en la relación entre Cuba y Estados Unidos. Donald Trump firmó una orden ejecutiva a inicios de 2026 en donde amenazó con imponer aranceles a cualquier país que suministre petróleo a la isla, lo que redujo casi en 90% el ingreso de combustible.
La administración de Xi Jinping cambió el sistema eléctrico cubano en tan solo 12 meses. El gigante asiático lleva ya construidos 75 de 90 parques solares, lo que hizo que su generación total pase del 5,8% al 20%.
Desde principios de 2025 y hasta ahora, se conectaron 49 nuevos parques solares a la red eléctrica, lo que sumó más de 1.000 megavatios a pura financiación china.
La exclusión de Cuba del circuito de comercio energético provocó apagones de hasta 20 horas en algunas regiones.
Cuba logra 900 megavatios con paneles solares y supera plazos en su construcción
En febrero de 2026, Cuba generó por primera vez 900 megavatios mediante sus paneles solares. Este hito sirvió para confirmar que la infraestructura de los parques había alcanzado una dimensión capaz de satisfacer la demanda eléctrica diurna.
La rapidez con la que se establecieron los parques solares superó los plazos habituales. Algunas instalaciones lograron su conexión a la red eléctrica en solo 35 días tras la llegada de los equipos.
Cuba, aliado esencial para China en energía sostenible
Cuba se presenta como una isla fundamental para China debido a su proximidad a Estados Unidos, donde contar con su apoyo resulta esencial.
El Partido Comunista ha donado 70 toneladas de componentes para generadores eléctricos y tiene previsto instalar 10.000 sistemas fotovoltaicos en viviendas aisladas, salas de maternidad y clínicas.
El gigante asiático ha asegurado construir un total de 92 parques para el año 2028. Estos parques podrían generar en conjunto una capacidad total de 2.000 megavatios, equivalente a la que proporciona actualmente el uso de combustibles fósiles en Cuba.
La instalación de cada parque presenta un costo aproximado de u$s 16 millones y evita las sanciones comerciales impuestas por Estados Unidos.
Embargo económico estadounidense o energía renovable china
Cada megavatio de capacidad solar instalada equivale aproximadamente a 18.000 toneladas de combustible que no se deberá importar a la isla. Si Cuba alcanza la meta de 2.000 megavatios para 2028, los bloqueos petroleros y comerciales podrían volverse insignificantes.
El presidente Miguel Díaz-Canel describió la expansión energética como un acto de soberanía energética, en reacción directa a las presiones ejercidas por Washington.
Inversión internacional en parques solares impulsa a Cuba
La rápida expansión de los parques solares en Cuba ha atraído la atención de otras naciones interesadas en invertir en energías renovables.
A medida que el país caribeño avanza hacia la autosuficiencia energética, varios actores internacionales ya contemplan colaborar en proyectos similares, destacando los beneficios de una infraestructura más sostenible y menos dependiente del petróleo.
El éxito de estos parques solares también refuerza la posición de China en la región como un socio estratégico para Cuba. Dicha colaboración puede resultar en un cambio significativo en las dinámicas geopolíticas, ya que una Cuba con energía renovable y menos dependiente de Estados Unidos podría alterar el equilibrio de poder en el Caribe.