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La Real Fuerza Aérea Británica llevó adelante nuevos ejercicios de alerta rápida con sus cazas Eurofighter Typhoon desplegados en las Islas Malvinas.

Los entrenamientos QRA (Quick Reaction Alert) forman parte del esquema permanente de vigilancia que el Reino Unido mantiene desde la base aérea de Monte Agradable, en el marco de su política de defensa en el Atlántico Sur.

Según información difundida por la RAF, los cazas mantienen un sistema de alerta continua que permite el despegue en cuestión de minutos ante cualquier amenaza aérea. La fuerza británica indicó que esta presencia busca “resguardar la soberanía” del Reino Unido, con aviones listos las 24 horas, los siete días de la semana.

Estas maniobras se realizaron en paralelo con el despliegue de personal de la Fuerza de Defensa de las Islas Malvinas en Puerto Argentino. El jueves pasado, efectivos del complejo de Monte Agradable junto con miembros de la FIDF llevaron a cabo patrullas en la zona, en una actividad que incluyó personal portando armas sin munición.

Las operaciones militares se complementaron con actividad logística registrada en la región. Un avión de transporte Airbus A400M Atlas de la RAF, con matrícula ZM413, realizó una escala en una base de la Fuerza Aérea chilena después de despegar desde Monte Agradable. Esta aeronave, capaz de transportar grandes volúmenes de carga y personal a largas distancias, cumple un rol esencial en el sostenimiento de las fuerzas británicas en el Atlántico Sur.

El uso de bases regionales como puntos de tránsito no representa un hecho aislado. En años recientes, diversos aviones británicos han realizado escalas técnicas en Santiago, Montevideo y Brasilia, consolidando una red logística que conecta al Reino Unido con las Malvinas y el eje antártico.

Fuente: Latam Satelital
Fuente: Latam Satelital

La recurrencia de estos movimientos vuelve a poner en el centro del debate la presencia militar británica en un territorio cuya soberanía Argentina continúa reclamando. El empleo de infraestructura de países sudamericanos para sostener el destacamento militar británico en las islas introduce un componente diplomático sensible, especialmente considerando que las naciones del Cono Sur mantienen una posición oficial de respaldo al reclamo argentino.

Estos ejercicios se enmarcan en una estrategia británica más amplia que incluye la operación Southern Sovereignty, maniobras conjuntas de la Real Armada, el Ejército Británico y la RAF desarrolladas a fines de 2025 en Malvinas, Georgias del Sur e Isla Ascensión. El brigadier Charlie Harmer, comandante de las fuerzas británicas en el Atlántico Sur, afirmó que estas operaciones permiten proyectar poder y disuadir agresiones, demostrando la soberanía británica en acción.

El Reino Unido mantiene en las Malvinas una guarnición de aproximadamente 1.200 efectivos permanentes, incluyendo personal de la RAF, ingenieros y unidades del Ejército. Monte Agradable funciona como el núcleo de la presencia militar británica en la región, con capacidad para sostener operaciones conjuntas aéreas y terrestres, mientras que el patrullero HMS Forth proporciona el respaldo naval desde el puerto de East Cove.

El particular fenómeno mostraba los colores de Argentina alrededor de las Islas Malvinas.

Argentina reitera reclamo al Reino Unido para negociar solución a la disputa por Malvinas

Argentina volvió a exigirle días atrás al Reino Unido que negocie una solución a la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas. El pedido se realizó al cumplirse 60 años del comunicado conjunto emitido el 14 de enero de 1966, cuando el canciller argentino Miguel Ángel Zavala Ortiz y el secretario de Estado británico Michael Stewart expresaron su voluntad de iniciar negociaciones diplomáticas sobre el archipiélago del Atlántico Sur.

La Cancillería argentina destacó que aquel documento sentó un precedente al formalizar la intención de ambas partes de resolver la controversia sobre Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur mediante la vía diplomática. Según el comunicado de 1966, ambos países coincidieron en proseguir conversaciones sin demora para encontrar una solución pacífica e impedir que la cuestión afectara las relaciones bilaterales. Argentina subrayó que aquella fue la primera vez que el Reino Unido aceptó explícitamente negociar, reconociendo así la existencia de la disputa soberana.

El proceso de negociaciones bilaterales iniciado en 1966 se extendió hasta 1982, cuando quedó truncado por la guerra de Malvinas. Desde el retorno de la democracia en 1983, Argentina no ha cesado en su reclamo ante organismos internacionales. La resolución 2065 de Naciones Unidas, adoptada en 1965, reconoció la disputa e invitó a ambos países a negociar, llamado que la Asamblea General y el Comité de Descolonización han reiterado en decenas de ocasiones sin que Londres acceda.

“A seis décadas de la admisión del Reino Unido de la imperiosa necesidad de resolver la cuestión de las Islas Malvinas por la vía diplomática, Argentina reitera su plena disposición para un diálogo constructivo y sincero”, señaló la Cancillería.