Es cierto que los mercados tienden a amplificar los temores y algunos podrán preguntarse si no estarán sobrerreaccionado ante la situación irlandesa. Pero Wattret no cree que sea el caso. “La situación de Irlanda es muy seria y eso quedó claramente reflejado en el salto que han dado los rendimientos soberanos desde agosto de este año , comenta. “El costo de proveer asistencia financiera a los bancos está causando un daño enorme a las finanzas públicas irlandesas, con un nivel de deuda en relación al producto bruto interno que crece muy rápidamente , añade. Queda claro que a diferencia del caso griego, son los bancos y un salvataje cruelmente oneroso los que terminaron hundiendo a la economía y fogonearon la crisis de confianza que hoy resulta tan evidente.

“El gobierno anunció un nuevo programa de austeridad para recortar el déficit presupuestario y tratar de recuperar la confianza. Pero lo cierto es que va a ser muy difícil alcanzar esos objetivos en vista de las duras condiciones económicas que hay por delante , comentó el experto. “Sería beneficioso para la eurozona como un todo que los estados miembros con un mayor stress fiscal recurran al fondo de ayuda. O sea, que intenten acotar el problema a los países más pequeños y cercarlo para evitar un efecto contagio que termine afectando a las economías más grandes , opina Wattret.

“Claro que el uso de esos fondos está sujeto a ciertas condiciones, como un programa de reformas a negociar con el FMI, y hay una clara resistencia por parte de las autoridades nacionales , repara. “Pero hasta que no se resuelva esta situación, la incertidumbre va a plagar los mercados y seguiremos viendo spreads soberanos muy amplios .

Pero las perspectivas no son alentadoras, incluso si el bloque de la eurozona se decide a intervenir con celeridad. “Aún si el tema se resuelve con rapidez, el problema subyacente –esto es, la debilidad de la economía, los bancos y las finanzas públicas– todavía seguirán ahí. Como bien lo demostró Grecia, asegurar apoyo financiero y un programa del FMI está lejos de garantizar que se termine la convulsión en los mercados , remata el especialista.