Luego de una dura batalla, la empresa española Telefónica comprará a Portugal Telecom su participación en la mayor operadora brasileña de telefonía móvil, Vivo. De esta forma, se convertirá en el mayor operador de telecomunicaciones en Brasil. Pagará u$s 9.740 millones en tres tramos por la empresa.
La compra, que la española buscaba con feroz insistencia hace semanas, deja ahora a la compañía con 69,2 millones de clientes e ingresos por más de u$s 15.300 millones. Su intención es integrar Vivo con su operadora fija brasileña Telesp.
Portugal Telecom, por su parte, anunció un acuerdo con la brasileña Oi que le asegura la continuidad de su presencia en la Brasil y calma los temores de que pueda quedar aislada en Portugal.
Los inversionistas dijeron que el acuerdo ofrece claras perspectivas de crecimiento a Telefónica y puso fin a la incertidumbre que castigó las acciones de la firma desde que comenzó el último capítulo de la pugna por Vivo, dos meses atrás. El acuerdo por Vivo cuenta con todas las autorizaciones del Gobierno de Portugal, que rechazó la oferta anterior de Telefónica, y permitirá que el grupo español compense con Brasil –que posee 190 millones de habitantes– el impacto de los menores ingresos en sus negocios en Europa.
Eso es clave ahora que el principal rival de Telefónica, la mexicana América Móvil del multimillonario Carlos Slim, está integrando sus negocios de telefonía fija y celular en Brasil.