Hace 15 años, y con un recuerdo muy fresco de lo que había sido el Apartheid para unos y otros, los ciudadanos sudafricanos se asociaban a la convocatoria que hacía Nelson Mandela. Con el intento de unificar a un país, tan crudamente dividido, el por entonces presidente enarboló la emblemática frase reflejada en el libro ‘El factor humano’ y en la película ‘Invictus’: “Un equipo, un país , pidió. Y lo logró. Por un mes.

Pasó el tiempo, y el país no logró la cohesión tan ansiada. El problema, la división, ya no es entre blancos y negros; no sólo no es entre ellos: distintos grupos étnicos mantienen diferencias que, sostenidas en el tiempo, parecen irreconciliables. Sin embargo, cuestiones políticas y comerciales, dadas en la necesidad de apertura que el negocio impone, más la cantidad de votos que aporta el continente “negro , generaron que la FIFA lleve hasta este rincón del Planeta el Mundial de fútbol que, técnicamente arranca hoy, que en lo fáctico tendrá otro comienzo “formal mañana y que, sin embargo, para los más postergados hinchas sudafricanos, tuvo su punto de partida ayer.

Es que la situación quedó clara, días atrás, en boca de Oupa Lebogo, secretario general de la Asociación Artistas del Espectáculo de Sudáfrica: “Hacemos un llamamiento al Pueblo para que no asista al concierto del Orlando Stadium porque eso no es para nosotros . El enojo se debe a que esta celebración de “Preapertura que tendrá lugar hoy (a las 15, hora argentina) en pleno corazón de Soweto, está centrada en artistas mayoritariamente extranjeros y con entradas (agotadas) que costaron entre 58 y 180 dólares, inaccesibles para buena parte de los trabajadores del país que tienen ingresos mensuales apenas por encima del valor del ticket más caro.

Por eso es que, esta tarde, cuando Shakira (que ayer estuvo visitando la escuela primaria Isu’lihle de Soweto como parte de su obra social) interprete el Himno del Mundial (“Waka-Waka ) en una fiesta benéfica en la que también estarán Juanes, los Black Eyed Peas, Alicia Keys y John Legend, entre otros, el público será en gran parte blanco, amante del rugby, y desconocedor del fútbol. Los “otros , en tanto, debieron conformarse con salir a la calle y ovacionar el paso de los “Bafana Bafana (como se conoce al seleccionado local) por el centro de Johannesburgo haciendo sonar las ya célebres vuvuzelas.

La última de las “puesta en escena , mañana, una hora antes del choque entre los locales y México, será en el Soccer City con un heterogéneo público llegado de diferentes latitudes. Mezclado, entre la multitud, estará Mandela quien, seguramente, recordará a su admirado Siphiwo Ntshebe, el tenor que a su pedido iba a interpretar el tema ‘Hope‘, pero que falleció el 25 de mayo pasado, de meningitis. Era uno “de ellos .