Si, como propusimos en la serie de notas anteriores, ya definimos que el material para las carpinterías va a ser aluminio, proyectamos las tipologías que necesitamos, aprendimos el significado de la palabra prestación, armamos el pliego y la planilla de carpintería para entregárselas al carpintero, podemos creer que estamos listos para empezar a presupuestar las carpinterías de nuestra obra. Pero entonces sucede que el carpintero desliza una pregunta que otra vez nos obliga a informarnos: ¿Las carpinterías van con premarco de aluminio? ¿Cómo respondemos a esta disyuntiva?
A las empresas extrusoras de perfiles de aluminio les conviene que la respuesta sea sí... pero no sea mal pensado, no es por lo económico sino por todas las ventajas que le ofrece lo que nos impulsa a aconsejar que lo use.
Ventajas del uso del premarco de aluminio
n Delimita el vano: a fines prácticos el premarco actúa de regla, logrando una escuadra perfecta en cada vano
n No hay que protegerlo: permite trabajar en paralelo con el avance de la obra húmeda ya que se coloca en aluminio natural y sin ningún tratamiento de pintado ni de anodizado
n Facilita la colocación del cerramiento: permite saber de antemano las medidas exactas de las carpinterías de la obra para que no haya sorpresas y garantiza las condiciones de hermeticidad y estanquidad del cerramiento
n Permite llevar las aberturas al final de la obra: esto es importante para el cuidado de las carpinterías ya que se las puede colocar hasta incluso después de que entren los pintores en la obra
n Permite el recambio o reciclado de carpinterías sin obra húmeda: En una obra con premarco de aluminio si uno decidiera cambiar las ventanas, lo único que tiene que hacer es destornillarlas y atornillar las nuevas.
Si no hay premarco, para cambiar la carpintería hay que desamurar el marco rompiendo la pared y por consiguiente se necesitaría un trabajo de albañilería para volver a colocar una ventana nueva. (esto se da en construcciones nuevas que usan ventanas económicas y, mucha gente cuando se muda, luego de verlo, decide cambiar las ventanas)
Los sistemas que cubren el marco de chapa existente con otro marco sobre el mismo, requieren una perfecta aislación entre ambos para evitar la corrosión que se produce por el contacto entre el hierro y el aluminio.
¿Qué sucede cuando se colocan carpinterías con premarcos de chapa?
>Muchas veces el profesional decide por una cuestión de costos, eliminar el uso del premarco de aluminio y colocar en su lugar un marco de chapa que actúa a modo de premarco. A esta combinación de marco de chapa y carpintería de aluminio lo denominamos sistemas mixtos. Pero ¿cuál es y qué significa este ahorro?
A la chapa de hierro para colocarla, hay que protegerla con antióxido, luego pintarla y mantenerla fuera de la humedad y de la corrosión durante la vida útil de esa ventana. La unión de la chapa con el aluminio forma lo que se denomina “par galvánico , que sucede cuando existe un contacto entre diversos metales. Esto deteriora a alguno de los dos metales interrelacionados y provoca, finalmente, la disminución de la vida útil de alguno de ellos.
Si bien en el presupuesto inicial es más económico el marco de chapa esto a la larga no es cierto.
En cuanto a ese supuesto costo de más, hoy, las extrusoras los diseñan muy livianos y prácticos que realmente casi no tienen incidencia en el valor final de una abertura y menos en la carpintería total de una obra. El premarco representa menos del 1 % en el costo total del presupuesto de obra y, además, permite adquirir las carpinterías en dos tiempos: primero, cuando se contratan los premarcos y el segundo cuando se contratan las carpinterías.
Este cálculo se basa en una vivienda tipo de 220 m2, donde se coloquen aproximadamente 30 aberturas. Esto equivale a un 7% del valor total de la obra y el premarco representa un incremento de entre el 8 y el 10% del valor total de las carpinterías. En este caso, en el costo total de obra la incidencia del premarco es de sólo el 0,6% del total de obra presupuestada.
Además, si se toman las medidas exactas se reducen considerablemente los errores de mano de obra y no se suscitan los conocidos problemas entre los diferentes gremios (albañiles, carpinteros y vidrieros).
Por todo lo enunciado, las extrusoras aconsejamos su uso y nos gustaría, si fuera posible y estuviera a su alcance, que en su próximo presupuesto incluya una alternativa para que le coticen el premarco junto a las carpinterías elegidas siguiendo nuestros parámetros anteriores.
Cuando lo use por primera vez, es muy probable que nunca más sus carpinterías vayan sin premarco, se lo aseguramos...
Para las notas anteriores puede consultar en la web de Flamia: www.flamia.com