Estadísticas comparativas internacionales reflejan que nuestro país se encuentra entre los mas emprendedores. Sin embargo, en un reciente artículo local (número de julio de la revista Temas de Management), el profesor Gustavo Céttolo sostiene que, a diferencia de lo que sucede en otras latitudes, el entrepreneurship en la Argentina se origina por necesidad y no por motivación. En este sentido, el reciente auge del sector se debe a la falta de trabajo, lo que lleva a que, cuando los emprendedores logran ubicarse nuevamente en una posición de relación de dependencia, abandonen sus proyectos, careciendo de esa forma de la real motivación para desarrollar un emprendimiento. Eso puede ayudar a explicar la alta tasa de abandono de las iniciativas, que impide un desarrollo sostenible en general de los proyectos.
Financiamiento
En otro orden, con mercados de capitales poco desarrollados, es difícil para los emprendedores lograr financiamiento para conseguir el capital necesario que permita lograr escala de producción, transformando la misma de artesanal a industrial y sosteniendo el crecimiento de las ventas (nuestra economía no es grande, por lo que se hace mas difícil lograr escala y costos competitivos orientados solamente hacia el mercado interno).
Esa falta de financiamiento termina por ahogar la posibilidad de desarrollo de los proyectos, salvo que los emprendedores cuenten con ahorros o fondos propios y que verdaderamente estén dispuestos a invertirlos.
Sin embargo esta restricción no debiera ser operativa en etapas mas iniciales de los proyectos, donde es más importante demostrar que el producto o servicio es aceptado por el público, a través de las ventas que genera el proyecto y que –eventualmente– permiten autofinanciarse y crecer más seguro y lentamente, que intentar buscar desesperadamente financiamiento.
(*) José Dapena se desempeña como profesor de Economías y Finanzas en la Universidad del CEMA