Otro de los protagonistas de la efímera victoria que logró ayer el oficialismo en el Senado –con la que al menos logró aire hasta la sesión del próximo miércoles– fue el titular del bloque del Frente para la Victoria, Miguel Pichetto. El rionegrino fue uno de los que llevó adelante la estrategia negociadora del kirchnerismo y se colocó un escalón por encima del santacruceño, Nicolás Fernández, quien también fue una de las voces autorizadas para negociar por la Quinta de Olivos.

Luego de una orden del matrimonio presidencial, Pichetto fue quien corrió del centro de la escena al presidente provisional del Senado y también kirchnerista, José Pampuro, y al vicepresidente, Julio Cobos. Néstor y Cristina no estaban conformes con la mesa de negociación que se había conformado, que también integraba el radical Gerardo Morales.

En el inicio de la semana, el rionegrino se sentó con el jefe de los senadores radicales. Pero el principio de acuerdo se lo llevó el viento, cuando los otros bloques de la oposición desautorizaron a Morales.

El escenario viró completamente, y comenzaron a soplar aires triunfalistas en las filas de la oposición. A esa altura, Pichetto, junto a Nicolás Fernández, logró que Mercedes Marcó del Pont sea escuchada por la comisión de Acuerdo.

Mientras tanto, el titular del bloque mantuvo algunos contactos con Rozana Latorre y María José Bongiorno. Pero la sorpresa estaba por llegar: durante la interpelación, la oposición decidió no formular preguntas a la economista. Esto fue leído como un gesto de debilidad de la oposición, y fue rápidamente aprovechado por el oficialismo. “A partir de ahí vimos que la unión era endeble , dijo un allegado a la conducción del bloque K. Pero ayer por la mañana, y ya con Latorre del lado K, reinó la tranquilidad en los despachos del oficialismo. “Lamentamos profundamente la ausencia de la oposición , ironizó Pichetto desde su banca, y agregó: “Después, a no rasgarse las vestiduras si mañana (el oficialismo) no da quórum .