

El surgimiento de pequeños grupos, poco conocidos, con ideologías que coinciden con la de la red Al Qaida ha convertido la lucha contra el terrorismo en una tarea de enormes proporciones.
En vez de concentrarse sólo en Al Qaida, Occidente y sus aliados ahora enfrentan a muchos ’’Al Qaidas’’, grupos escindidos que mayormente no están relacionados entre sí, pero que están unidos por el mismo odio hacia Occidente, especialmente hacia Estados Unidos y sus aliados, entre los cuales figura Israel.
Los grupos son pequeños, poco conocidos y sumamente combativos. Han asestado golpes en todo el mundo, con explosiones suicidas en Marruecos, secuestros de civiles en Irak y ataques contra complejos residenciales habitados por occidentales en Arabia Saudita.
’’Es el tipo de empresa similar a un McDonald’s que distribuye franquicias’’, comentó Dia’a Rashwan, un egipcio experto en grupos extremistas. ``Todo lo que tienen que hacer es seguir el manual de la compañía. No consultan con la casa matriz cada vez que tienen que producir una comida’’.
Una importante conclusión en el informe de la comisión investigadora de los ataques del 11 de septiembre, divulgado el mes pasado, señala que aunque el grupo Al Qaida de Osama bin Laden ha sido debilitado, sus imitadores constituyen una ’’amenaza catastrófica’’ para Estados Unidos.
’’El enemigo no es sólo el terrorismo, un demonio genérico’’, destaca el informe. ``La amenaza catastrófica en este momento de la historia es más específica. Es la amenaza que representa el terrorismo musulmán, especialmente la organización Al Qaida, sus afiliados y su ideología’’.
’’El segundo enemigo es lo que se avecina, y será una amenaza para los estadounidenses y los intereses de Estados Unidos mucho después... que Bin Laden y sus secuaces sean muertos o capturados’’, señala el informe.
En dos recientes redadas que significaron un grave revés para la organización de Bin Laden, por lo menos 20 personas fueron capturadas en Pakistán en julio, y Gran Bretaña arrestó a más de una docena en varias operaciones en la pasada semana. La policía británica arrestó el jueves a un hombre con orden de captura en Estados Unidos por ayudar, presuntamente, a financiar la actividad terrorista.
Sin embargo, Bin Laden sigue provocando nerviosismo a Estados Unidos. Eso fue evidente el 1ro de agosto, cuando el secretario de Seguridad Interna, Tom Ridge, advirtió sobre posibles ataques terroristas contra importantes edificios considerados ’’simbólicos’’, instituciones financieras de Nueva York, Washington y Newark, Nueva Jersey. Eso es coherente con la estrategia de Bin Laden de golpear a los objetivos financieros.
Las distintas ’’franquicias’’ actúan bajo varios nombres. Por ejemplo, el grupo que secuestró a cuatro jordanos en Irak dijo llamarse ’’Mujaidines de Irak, el Grupo de la Muerte’’. ’’Al Qaida en la Península Arábiga’’ es un frente que agrupa a los militantes activos en el reino.
Algunos ataques han sido atribuidos a un grupo o a una persona, tales como Abu Musab al-Zarqawi, un ex comandante de Bin Laden que tiene vínculos con grupos terroristas desde Africa del Norte hasta el Cáucaso. Se sospecha que Zarqawi ha dirigido una docena de ataques importantes en Irak, incluso la explosión que destruyó la sede de las Naciones Unidas en Bagdad el año pasado. Las autoridades marroquíes creen que dio instrucciones a los terroristas que volaron la estación de trenes en Madrid.
Pero en su mayoría, se cree que los grupos son independientes. Aunque no realizan consultas entre sí, algunas veces imitan las tácticas que han resultado exitosas y que dieron bastante publicidad a otros grupos.










