Investigaciones recientes financiadas por la NASA, la agencia espacial estadounidense, indican que existe evidencia de que los viajes espaciales perjudican la salud. Un estudio realizado con 25 astronautas que fueron tripulantes de transbordadores espaciales en diversas misiones que duraron entre cinco y once días, entre 1999 y 2002, revelaron una disminución en la capacidad del cuerpo para combatir enfermedades. La reducción en el sistema inmune puede durar un tiempo después que los tripulantes han regresado a la Tierra.
“Los astronautas trabajan en un espacio relativamente pequeño y con mucho estrés, cosa que puede afectar adversamente la salud , explicó Duane Pierson, microbiólogo del Centro Espacial Johnson, de Houston, Texas.