A pocos meses de que se realice una nueva cumbre ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que podría destrabar la Ronda Doha, la Unión Europea aumentó sus contactos con el G-20, grupo que nuclea a un conjunto heterogéneo de países con producción agropecuaria. De esta forma, uno de los principales actores de la negociación espera lograr el consenso que permita avanzar en el proceso de eliminación de las barreras al comercio global.

De fugaz visita en Buenos Aires, el director general de Agricultura de la Comisión Europea, José Manuel Silva Rodríguez, reconoció la mejora del diálogo con el G-20. “Hoy estamos más cerca y trabajamos en varios temas , explicó el funcionario durante una conferencia de prensa. En cambio, sostuvo que la relación del bloque europeo con Estados Unidos se encuentra más deteriorada y que no ve factible un entendimiento antes de la cumbre.

El G-20 fue el emergente de una reunión ministerial de la ronda de negociación realizada en 2003 en Cancún. Frente a las pobres ofertas de eliminación de subsidios que realizaron Estados Unidos, la Unión Europea y Japón, países en desarrollo con fuerte producción agropecuaria como la Argentina, Brasil, China e India decidieron unirse para pelear por sus intereses y forzaron el fracaso de la cumbre. Ahora, la UE apuesta a evitar que se repita un escenario similar en la reunión de alto nivel que se realizará en diciembre en Hong Kong.

Negociación con Mercosur

Por otra parte, Silva Rodríguez aseguró ayer que el futuro de la negociación comercial entre su bloque y el Mercosur estará condicionada por lo que ocurra en la OMC. “Si en Doha se llega a un acuerdo, se podrán establecer parámetros claros que permitan terminar más rápido con la negociación bilateral , explicó. Ambos bloques, que buscan formar la mayor zona de libre comercio del mundo, decidieron relanzar las negociaciones a principio de mes, luego de casi un año de impasse. Los coordinadores del Mercosur y la UE se reunirán en noviembre próximo y en febrero de 2006, para analizar las listas de productos que cada parte está dispuesta a desgravar.

Luego, hacia abril del próximo año, está previsto un encuentro de nivel ministerial donde se determinará si un acuerdo de libre comercio es un objetivo alcanzable antes de que termine 2006. Según el funcionario europeo, los intereses de ambas partes hoy no están tan cercanos pero podrían resolverse con mayor flexibilidad de las partes y con voluntad política.