“El señor jefe de Gobierno Aníbal Ibarra queda destituido en su cargo sin inhabilitación para ejercer cargos públicos . La voz ríspida y entrecortada del presidente de la Sala Juzgadora, Julio Maier, no hizo más que confirmar lo que, desde hacía rato, era cosa juzgada en el recinto de la Legislatura.
Apesadumbrado, el destituido jefe de Gobierno recibió la sentencia de brazos cruzados, con gesto adusto y una desesperada resignación. A esa altura, en los pasillos del palacio legislativo los familiares de las víctimas de la tragedia desahogaban su bronca con gritos, llanto y una enlutada felicidad; como si la condena al mandatario porteño llevara unas gotas de justicia a la irreparable pérdida de sus hijos, hermanos o familiares.
Horas antes, bajo un estricto operativo de seguridad, los 15 miembros de la Sala Juzgadora pronunciaron su voto y fundamentaron brevemente su decisión. En los minutos previos al inicio de la sesión, el abogado José Iglesias, padre de uno de los 194 muertos en el incendio de Cromañón, denunció a los medios que la diputada Beatriz Baltroc, hasta entonces un voto seguro a favor de la destitución, había decidido salvar la cabeza de Ibarra. Iglesias no dudó en calificar la maniobra de Baltroc de nuevo “borocotazo .
En rigor, el giro de 180 grados de la legisladora de Autonomía Popular alteró los cálculos de propios y extraños, albergando una luz de esperanza en el ibarrismo de lograr la absolución del jefe de Gobierno.
La votación nominal y por orden alfabético sumó dramatismo a la sesión. Desde el arranque, las presunciones sobre el voto de Baltroc se despejaron. La diputada se pronunció a favor de la absolución y dejó todo en manos del kirchnerismo. Lo mismo había sucedido el 14 de noviembre cuando la Sala Acusadora aprobó el juicio político al frepasista. En aquella oportunidad, el Chango Farías Gómez rompió la disciplina partidaria y se convirtió en el voto número 30 que sentó a Ibarra en el banquillo de los acusados. Ayer, el díscolo fue Helio Rebot, aunque desde el bloque K se encargaron de aclarar que no hubo intento alguno de alineamiento oficial.
Cuando llegó el turno de Rebot el conteo estaba 7 votos a favor de la destitución y 4 por la absolución. El pronunciamiento del ex macrista era clave, ya que Gerardo Romagnoli había anticipado que, de ser necesario, se convertiría en el voto 10 en contra de Ibarra. Con todo, nadie se animaba a anticipar el movimiento del impredecible legislador zamorista.
En su discurso –por lejos, la mejor fundamentación junto a la de la radical Florencia Polimeni– Rebot hizo hincapié en el “principio de la responsabilidad . “Nadie en su sano juicio puede imputar a Ibarra la intención de lo que sucedió en Cromañón , señaló el ex macrista, pero advirtió que hubo responsabilidades severas del jefe de Gobierno en la tragedia. El voto de Rebot por la destitución puso en jaque a Romagnoli. Paradoja del destino, el zamorista terminó siendo la figura central del “circo político que el mismo denunció semanas atrás, cuando intentó, sin éxito, abandonar el tribunal juzgador. Como un equilibrista, el legislador de Autodeterminación y Libertad debió sopesar entre el dolor de los familiares y su convicción de no convalidar un proceso de remoción que –a su juicio– era un “mamarracho político .
Tras un discurso errático en el que no podía anticiparse la dirección de su voto, finalmente Romagnoli se solidarizó con las víctimas de Cromañón, sellando definitivamente la suerte del mandatario porteño.
Cuando el diputado zamorista terminó de hablar, por primera vez en toda la sesión un murmuro ensordecedor rompió el silencio que reinaba en el recinto. Estaba todo dicho. Ibarra ya no volvería a su despacho de Bolívar 1. Sólo restaba confirmarse el voto condenatorio del legislador del ARI Guillermo Smith.
A esa altura, el discurso del kirchnerista Elvio Vitali –último de los 15 diputados de la Sala Juzgadora en emitir su voto– estuvo de más. Nada podía hacer ya el ex director de la Biblioteca Nacional para torcer el destino del juicio. Y se abstuvo.
De ese modo, la votación final arrojó como resultado 10 votos a favor de la destitución, 4 por la absolución y una abstención.
En contra de Ibarra se pronunciaron Daniel Amoroso, Marcelo Meis, Roberto Destéfano y Silvia Majdalani de PRO, Guillermo Smith y Facundo Di Filippo del ARI, Héctor Bidonde del Bloque Sur, Florencia Polimeni del bloque Guardapolvos Blancos, Helio Rebot del Frente para la Victoria y Gerardo Romagnoli de Autodeterminación y Libertad. Por la absolución votaron la frepasista Laura Moresi, el socialista Norberto La Porta, el kirchnerista Sebastián Gramajo y la diputada de Autonomía Popular, Beatriz Baltroc. En tanto, el kirchnerista Elvio Vitali aportó la única abstención.
A la hora de votar la inhabilitación, el arista Di Filippo se pronunció en contra, dejando sin chances a la oposición de impedir que el ex mandatario frepasista ocupe a futuro cargos en la administración porteña.
Con ese resultado, Ibarra dejó la Jefatura de Gobierno luego de cumplir 2.142 días de gestión –fue electo en 1999 por la Alianza y reelegido en 2003 gracias al apoyo del presidente Néstor Kirchner– y 115 suspendido en sus funciones.
El vicejefe Jorge Telerman será entonces quien complete los dos años de mandato hasta diciembre de 2007.
Tras la sesión, en conferencia de prensa, Ibarra aseguró que no tiene “rencores ni ánimo de “revancha , pero advirtió que está dispuesto a seguir la pelea.
“Esto no termina aquí , señaló el ex jefe de Gobierno porteño, al tiempo que ratificó que “vamos a ir a la Justicia, pero, sobre todo, vamos a ir hacia la gente, con la gente . En el entorno ibarrista ya habían anticipado días atrás que, en caso de un resultado adverso, impugnarían el juicio político en la Justicia.
El Día D llegó. Fue un duro revés para Ibarra. Los familiares mitigaron algo de su dolor. La oposición, en cambio, no ocultó su euforia en los pasillos de la Legislatura.
UN B LSAMO PARA EL DOLOR. Familiares de las víctimas de República Cromañón celebraron ayer la destitución del Jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, tras permanecer en vigilia desde el lunes por la noche en inmediaciones de la Legislatura, a la espera de la resolución del juicio político. “Los chicos, presentes...hoy y siempre , fue el grito que se escuchó entre abrazos y llantos luego de que la Sala Juzgadora destituyó al frepasista.