La cadena nacional de bares Tazz Entertainment llegó al Viejo Mundo. La empresa del empresario Gastón Gaitán logró exportar hace un año a Madrid su modelo de negocios, en el que combina el menú tradicional de un bar con el diseño y el entretenimiento, a través de juegos como mesas de pools, boowlings y dardos.

La apuesta, en la que Gaitán y tres socios españoles invirtieron 1,3 millón de euros, resultó exitosa: no sólo porque el local logró facturar 300.000 euros mensuales, sino porque sirvió como cabeza de playa para su expansión. A fin de año, Tazz abrirá un bar en Lisboa, Portugal, y analiza una propuesta para ir a Washington.

“El local de Madrid, que tiene 3.000 metros cuadrados y está ubicado en el shopping Xanadú, fue una vidriera. Hubo muchas propuestas, como la del grupo británico Freeport, para que Tazz participe en el shopping que construye en Lisboa y que se inaugurará a fin de año , explica el arquitecto Guillermo Rosenbaum, encargado junto a Pablo Pizarro del desarrollo y diseño de los bares. Ambos tienen cargos en Cushman & Wakefield, la firma de bienes raíces que asesoró en la búsqueda del local en Madrid.

Según explica, el grupo británico –que tiene centros comerciales en Inglaterra, Portugal, República Checa y Alemania– se hará cargo esta vez de la inversión de 2 millones de euros, para montar el local de 1.700 m2. Tazz le pagará luego una renta por el alquiler.

Entre los planes de expansión, figura Barcelona, Valencia y Varsovia. Pero Washington será el próximo paso.

Cambio de planes

Tazz Entertainment nació en 1996 en un pequeño local de Tigre. Meses después, Gaitán decidió unirse a su socio local, Federico Whittingslow, para comenzar a crecer en el negocio del entretenimiento con propuestas retro de los años ‘80. En el país tiene sólo dos locales: uno en Plaza Serrano y otro en la Costanera. La idea original era expandirse al interior y a Brasil. Pero la devaluación cambió los planes.