Hoy los inversores dirán adiós al complicado año financiero 2007. Y el ritual obligado para cada inversor será simple pero posiblemente muy doloroso, al hacer cuentas de qué tan bien o mal cierra su posición. Y acá es donde se empieza a sufrir, porque lo primero que salta a simple vista es que el 2007 no dejó mucho rescatable. De hecho, fue difícil y sólo apto para inversores habituados al riesgo. Sólo los que aplicaron una selectividad de exquisitos pudieron armar una cartera exitosa.

La crisis hipotecaria que estalló en EE.UU. a mediados de año y se desparramó por el mundo trajo al mercado financiero empresas en problemas, volatilidad y aversión al riesgo. En consecuencia, en los últimos meses, las pantallas se tiñeron de rojos que hicieron que más de un inversor pierda fortunas. Argentina no fue la excepción. Para ser sinceros, los activos argentinos estuvieron entre los de peor performance dentro de la región. Mientras emergentes como China, Brasil, Perú y un montón de otros países siguieron disfrutando de un gran crecimiento y usufructuando el super-ciclo que viven los commodities, Argentina no hizo bien los deberes. Como en los viejos tiempos, el Gobierno logró que los inversores vuelvan a perder la confianza en el país.

Pero veamos cada uno de los activos. Empecemos por acciones locales. Acá no hay dudas que una buena selección hizo la diferencia en una cartera. Papeles como Quickfood (+226%), Molinos (148%), Petrobrás Brasil (145%), Celulosa (97%) y Mirgor (94%) resultaron ser excelentes apuestas. Lo mismo pasó con otras acciones un poco menos líquidas pero no por eso menos rentables, como Longvie (+160%), Morixe (+157%) y Socotherm (135%), entre otras.

Pero lógicamente no todas fueron flores en la renta variable. Muchas líderes que años anteriores brillaron, en 2007 sólo dieron dolores de cabeza. De hecho, dentro de las accciones con peor performance del año, están los bancos. Hasta ayer, Galicia, Macro y Francés acumulaban rojos en el año de entre 12% y 18%. La ex-estrella Tenaris, sin ir más lejos, pierde casi 6% en lo que va del año. De esta forma, el índice líder presentó su peor evolución desde 2001. El Merval acumula en el año tan sólo una ganancia de 3,7%, mientras que medido en dólares sube nada más que un lastimoso 1%.

Ahora bien, la pregunta es ¿las bolsas de la región dejaron el mismo sabor amargo al inversor?. Y la respuesta es un rotundo no. Para poder comparar, veamos sus rendimientos en dólares. El Bovespa, por ejemplo, subió hasta ayer casi 74% en el año. Perú, Chile y México ganan 45%, 22% y casi 12%, respectivamente. Sólo las Bolsas de Venezuela (ahorremos cualquier comentario sobre la relación que une a Argentina con el país de Chavéz) y Ecuador registran en el año una peor evolución que nosotros al caer hasta 30%.

Pero cambiemos de continente. ¿Quién brilló al otro lado del mundo? China. Para envidia de todos, el mercado bursátil chino acumula una ganancia de 180%. Alegrías importantes también otorgaron acciones de otras plazas, aunque exóticas vista desde el sur americano, como Rusia, Sudáfrica, India o Indonesia.

“Las bolsas cierran el año con rendimientos muy magros en comparación con los últimos 5 años. Lo mejor pasó por los mercados emergentes, en especial, con los relacionados a commodities en un año donde el crudo y el oro alcanzaron máximos. Del otro lado del mostrador, lo peor pasó por el sector financiero donde bancos e intermediarios tuvieron que reconocer pérdidas por más de u$s 150.000 millones debido a la crisis americana , afirmó Mariana de Mendiburu, de PortfolioPersonal. Incluso debemos resaltar que Wall Street cierra el 2007 mejor Argentina. El Nasdaq, el S&P500 y el Dow Jones ganan entre 4% y 11%.

Y los bonos...

Pero el mundo de las acciones no fue el único complicado. Sin lugar a dudas, los bonos locales fueron los que mayores pérdidas ocasionaron a una cartera. El detonante: las desprolijidades del Gobierno y un contexto externo que lógicamente no ayudó a los activos considerados de “alto riesgo como los locales. El Par en pesos (-29%), el Pro13 (-28%), el Descuento en pesos (17%) y el Par en dólares (13%), entre otros, son los que mayores rojos acumulan en el año.

Sólo los más cortos –en otras palabras, los más conservadores– como el Boden 2008 o el Boden 2012 en dólares salvaron el año con subas del 8% y 6% en cada caso. Es más, tampoco se puede dejar de mencionar el buen comportamiento de algunos provinciales que ganaron hasta 13,5%. La baja liquidez de estos bonos, no obstante, les juega en general en contra.

“El balance general es malo. Es claro que Argentina se desenganchó de la tendencia bursátil positiva del mundo. En bonos pasó lo mismo. Desde la intervención del Indec en enero hacia adelante el mercado se complicó , afirmó Francisco Prack, de Grupo SBS. Prack incluso dijo que “a fines de enero pasado, Argentina y Brasil prácticamente tenían el mismo spread de riesgo. Hoy, en cambio, Argentina está casi el doble. Los bonos cotizan a precios de default .

Sin embargo, y muy lamentablemente, no podemos cerrar el balance sin resaltar que hacer rentable una cartera en activos locales no sólo fue difícil por las débiles o malas performance de las acciones y los bonos. También lo fue por la inflación. Lejos de la irreal inflación oficial del 8%, el 2007 está cerrando con subas en los precios del orden del 17% o más, lo que en pocas palabras implica que la inversión realizada debe tener como piso este último número si se quiere cerrar el 2007 con al menos una leve sonrisa.