Desde 1986, Honda viene invirtiendo en el desarrollo de su propia aeronave que le permita conducir por el cielo. La semana pasada, finalmente, el segundo fabricante de automotores de Japón, pudo poner a prueba el resultado de tantos años de investigación. El HondaJet, el pequeño avión con el que la japonesa busca competir en el mercado aéreo, realizó sus primeras pruebas en el aeropuerto de Piedmont Triad de Carolina del Norte, en Estados Unidos.

Allí, el avión será sometido a más de doscientas horas de vuelo para comprobar el funcionamiento y el rendimiento de sus motores, factor clave para que la empresa se decida a comercializarlo.

Honda apuesta a que el modelo aerodinámico, los materiales ultraligeros y los motores HF118 que sus ingenieros construyeron especialmente para el HondaJet, ayuden al ahorro de energía, consumiendo un 49% menos de combustible que la mayoría de las aeronaves de su tamaño.

Si las pruebas son un éxito, el siguiente paso de Honda es pedir la autorización de la Dirección Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) para iniciar la comercialización del jet, que posee una cabina de pasajeros un 30% más grande que otros modelos del segmento. La compañía cree que su avión puede ser idóneo para vender en Estados Unidos, donde los viajeros de alto poder adquisitivo están cambiando las aerolíneas tradicionales por los jets privados.

Los países con malas infraestructuras ferroviarias y de carreteras, como China o Brasil, también podrían ser potenciales clientes del avión.

La compañía nipona, fundada por Soichiro Honda en 1948, empezó a investigar en esta aeronave en 1986, utilizando motores suministrados por otros fabricantes. Fue sólo hace un par de años cuando decidió apostar firme al proyecto hasta que, en 2002, llegó a un acuerdo con Teradine Continental Motors para producir sus propios propulsores.

Preparando el despegue

Los analistas están de acuerdo en que el avión podría ser rentable en el mercado ya que Honda posee una larga trayectoria en la inversión y el desarrollo de motores de bajo consumo y que son menos contaminantes. El modelo de automóvil Civic que comercializa la compañía es uno de los ejemplos de un tipo de motor híbrido que combina combustible y electricidad.

La empresa japonesa no es el primer fabricante de autos que intenta abrir las alas y echar a volar. Su rival Toyota probó con éxito, este año, un prototipo de avión de motor de una hélice con 4 asientos.