La precio de la soja subió ayer un 9,9% en la Bolsa de Rosario impulsada por los aumentos que se registraron en el Mercado de Chicago, que sigue con preocupación la falta de precipitaciones que vive gran parte del medio oeste estadounidense. Por segunda jornada consecutiva, la soja se negoció al alza en la plaza local, alcanzando los 535 pesos por tonelada.

A los pronósticos negativos para la cosecha en curso de EE.UU. se sumó el informe mensual del Departamento de Agricultura de ese país (Usda), que fue considerado como alcista por los operadores.

A pesar de que los stocks mundiales de soja se mantienen altos, los mercados muestran por estos días una fuerte volatilidad debido a la incertidumbre que genera la evolución de producción de Estados Unidos y de Brasil, los mayores oferentes mundiales. Ayer, el Usda redujo en 2 millones de toneladas su pronóstico de nueva cosecha brasileña, ante la perspectiva de que el clima volverá a jugar en contra de ese país, tal como ocurrió en las últimas dos campañas.

El frente local

El clima también es motivo de preocupación en la Argentina. La falta de precipitaciones que sufren cerca de 30 localidades del sur bonaerense y de la provincia de La Pampa viene atrasando la siembra del trigo. Además, de mantenerse el stress hídrico que comienzan a mostrar los suelos, se verá afectado el engorde de una parte importante del ganado vacuno de la región. Ayer, el Mercado de Liniers operó con subas por el temor a que se reduzca la oferta de vacunos con buen peso de terminación debido a la reducción de pasturas. “Seguimos con preocupación lo que viene ocurriendo porque se anticipa que viene un ciclo de sequía , aseguró Luciano Miguens, presidente de la Sociedad Rural Argentina. De no revertirse esta situación, también se verán afectados los cultivos de verano, como la soja y el maíz.