

Si la lógica se hiciera presente, la final del próximo Mundial la jugarían España y Brasil. Así lo piensan figuras históricas como Pelé y Beckenbauer quienes coinciden con las principales casas de apuestas que ponen a las selecciones de Vicente del Bosque y Dunga como máximas candidatas, claramente por encima del resto. De igual modo, a la hora de imaginar al crack de Sudáfrica 2010 hay casi unanimidad en mirar hacia Lionel Messi aunque sin desatender a Wayne Rooney, el potente goleador inglés. Ahora, ¿habrá lógica?
La historia desde 1930 hasta estos días, nos dice que no siempre se impuso el favorito. El “Maracanazo del ‘50 y la inesperada conquista “azurra en Alemania ‘06 son, apenas, dos interesantes muestras. A propósito de la última cita mundialista, el archivo nos recuerda que, en la previa, se daba como máximos pretendientes al título a Alemania (semifinalista) y a Brasil (eliminado en cuartos) y se insinuaba como grandes estrellas a Ronaldo o a Ronaldinho, pero no a Buffon y a Cannavaro.
Sudáfrica 2010 tiene, además, entre sus interrogantes, el ver si, por fin, algún seleccionado europeo puede consagrarse más allá de su fronteras, una gran asignatura pendiente. Y volverá a exponer la “calesita de entrenadores que ya no cuenta a los excomulgados Jürgen Klinsmann (Alemania), José Pekerman (Argentina), Luiz Felipe Scolari (Portugal) y Marco Van Basten (Holanda) que verán el Mundial por televisión. Algo más de suerte tuvieron Carlos Alberto Parreira (Brasil) y Sven Goran Eriksson (Inglaterra) que tendrán el “consuelo de dirigir a dos conjuntos “menores como Sudáfrica y Costa de Marfil, respectivamente. Al fin y al cabo, de los “grandes , sólo repetirán DT los finalistas Francia (Raymond Domenech) e Italia (Marcello Lippi) que intentará conseguir un doblete como lograra en 1934 y 1938 de la mano de Vittorio Pozzo.










