Un año atrás, la mayor duda antes de comprar un televisor de alta definición era si elegir uno de cristal líquido (LCD) o uno de plasma. Hoy, la incertidumbre pasa más que nada por qué pulgada, marca y modelo de LCD optar. Sucede que esta tecnología está ganando por goleada el partido contra los plasmas.

Como prueba, sólo basta algunos números: mientras en 2005 casi el 100% de los 15.000 aparatos que se vendían de este segmento eran plasmas –ya que los primeros LCD vieron la luz en el país recién en diciembre de ese año–, en 2006 el mercado que explotó, hasta 60.000 unidades potenciado por el Mundial de fútbol, se dividía prácticamente en partes iguales.

Y, este año, los LCD arrasaron: tanto Frávega y Garbarino como Sony y Philips coinciden en que, a diciembre, estos aparatos se quedarán con entre el 80% y 90% del mercado de alta definición, que se duplicará a 140.000 televisores, que hoy cuestan la mitad que en el Mundial. Algo que se acentuará en 2008, cuando se espera volver a duplicar la venta, a entre 200.000 y 250.000 aparatos: más del 95% serán LCD y sólo 5%, plasmas.

La Argentina, en realidad, refleja lo que sucede en el mundo. Según un informe de DisplaySearch citado por Reuters, la venta global de LCD subió 48% entre julio y septiembre, frente a 2006, hasta quedarse con 82% de los ingresos del segmento, mientras que la de plasma cayó 19%.

El claro vencedor tiene un por qué. “La mayoría de las marcas decidieron enfocarse en LCD y discontinuaron la venta de plasma; la oferta marcó la demanda , explica Alejandro Taszma, gerente Comercial de Frávega.

Por caso, mientras que Philips vendió en marzo sus últimos plasmas, Sony nunca trajo esa tecnología al país, siempre se enfocó en LCD. Y los últimos lanzamientos de las marcas se centraron también en LCD. Ayer, Sony presentó la línea Bravia Full HD 1080, de 40, 46 y 52 pulgadas con el doble de píxeles que el modelo previo y una resolución de 1920 x 1080, frente a la de 1366 x 768 anterior, con un precio promedio 10% más alto. En tanto, Philips lanzó hace unos días el modelo Black Diamond, con nuevo diseño, a un valor similar al previo; LG presentó su línea con grabador de video incorporado, sólo en LCD y Samsung dará a conocer su nuevo desarrollo de esta tecnología en una semana.

Varias son las razones que impulsaron a las marcas a optar por LCD, una tecnología que permite tanto pulgadas pequeñas –como las de las cámaras digitales– como grandes (incluso de más de 52 ), algo que antes sólo admitían los plasmas, cuyos modelos se inician recién en las 42 y llegan hasta las 103 .

Tanto Rafael Vieyra, gerente General de Sony, como Gabriel Gruner, gerente de Negocios de Philips para América del Sur, coinciden en que los LCD tienen un menor índice de fallas y son más sencillos de reparar que los plasmas. También, aseguran, los primeros consumen menos energía, tienen menor peso y un mayor ángulo de visión que los segundos. Esto, más allá de las eternas discusiones entre los defensores de una y otra tecnología, que aseguran diferencias en cuanto a colores o brillo. En un lenguaje técnico básico, el LCD tiene dos capas de vidrio que contienen cristal líquido, que permite el paso de diferentes niveles de luminosidad, mientras que el plasma posee celdas a gas estimuladas por voltaje eléctrico.

Y el hecho de que muchas marcas se decidieran por los LCD hizo bajar su costo de producción a nivel mundial, por el mayor volumen. Así, también venció a los plasmas, que antes ganaban en este aspecto en grandes pulgadas. En el mundo, los principales fabricantes de LCD son Samsung (con 18,4% del mercado) y Sony (15,1%). En plasma, Panasonic controla 32,9%, seguido por Samsung (21,3%).