Bob y Harvey Weinstein, los fundadores del estudio Miramax, necesitan inversores que aporten un total de u$s 1.000 millones para financiar una productora nueva que estrenará entre 15 y 20 películas por año.

Los hermanos, que la semana pasada anunciaron su tan esperado “divorcio corporativo de Walt Disney, contrataron un banco de inversión y un grupo de private equity para que lo ayuden a financiar a la nueva The Weinstein Company.

Conforme al acuerdo, los hermanos Weinsten ceden a Disney los derechos de las 550 películas producidas por Miramax, incluidos los éxitos Pulp fiction, Chicago, El paciente inglés y Shakespeare enamorado.

Se estima que una tercera parte de los empleados de Miramax, cerca de 100 personas, formarán parte de la nueva empresa, que será supervisada por una junta asesora de financistas, ejecutivos de medios y estrellas de cine.

Harvey Weinstein señaló que entre los miembros del directorio se encuentran Nelson Peltz, presidente del grupo inversor TriArc; Jim Dolan, CEO del operador de cable estadounidense Cablevision; y Tarak Ben Ammar, el productor cinematográfico que asesora a Rupert Murdoch y Silvio Berlusconi.

Weinstein anunció que Robert Redford y Paul Newman también serán directores.

Un asesor dijo que Weinstein Company, que continuará cofinanciando y distribuyendo junto con Disney, tratará de captar personalidades adineradas para financiar su lanzamiento.

Ben Ammar se encuentra entre los que ayudarán aportando financiación. El empresario con residencia en París también mantiene una estrecha relación con el príncipe Al-Waleed Bin Talal Alsaud, el multimillonario saudita que ya es inversor de News Corp.