“Díme qué compran tus hijos y te diré en qué invertir . Esta última podría ser perfectamente una de las frases de cabecera de cualquier operador financiero.

De hecho, y aún con el mal humor que se observó a lo largo de este año, haber utilizado este tipo de estrategia hubiera sido una excelente decisión. Sin ir más lejos, la realidad refleja que las acciones de compañías relacionadas –directa o indirectamente– con los hoy ultra-famosos iPods, la adictiva PlayStation o incluso el mago más conocido del mundo, Harry Potter, otorgaron en los últimos meses más que interesantes rentabilidades a cualquier inversor.

Pero veamos cuál es la lógica. Lo primero que se debe saber es que aquél que invierte en el mercado tiene un claro objetivo: ganar plata. Lo segundo, para conseguir este fin, debe tener ya presente que el mercado va siempre delante de los hechos. Entonces, la razón indica que hay que entender cómo piensa la mayoría para así anticiparse a las reacciones de la masa ante cualquier noticia o estímulo, aun cuando pueda ser erróneo. Dicho esto, el punto clave a la hora de armar una cartera es identificar cuáles son las mayorías.

Y justamente con este sentimiento en mente, Claudio Zuchovicki, socio de la Consultora Silver Cloud, explicó que “siempre es importante identificar hacia donde va la población. De esta forma, hay que tener en claro que más del 50% de la población mundial tiene menos de 25 años y que, si se tiene hijos, el 50 % de sus gastos van para ellos. Esto último contempla desde la cuota del colegio hasta juegos o los más diversos entretenimientos . Incluso Zuchovicki agregó que “lejos de juzgar, se trata simplemente de ver qué demanda la mayoría de los consumidores de hoy y detectar qué empresas están satisfaciendo esa demanda .

Así que empecemos. Ya hablamos de cómo funciona el mercado, de la población y de la composición de los gastos de una familia. Entonces, la siguiente pregunta es obvia: ¿cómo se materializan en dinero estas diferentes características? Y la respuesta, guste o no, apunta directamente a apostar a muchas empresas que trabajan con la juventud. De hecho, algunas de las acciones que más subieron en el último trimestre son Apple, Amazon, Sony, Nintendo y la cadena de comidas rápida Burger King.

Pero analicemos por separado. La famosa marca de la manzanita multiplicó sus ingresos con el consumo de los iPods y la acción ganó ni más ni menos que 116 %, al pasar de los casi u$s 84 que valía a principios de año, a más de u$s 181 hoy. Amazon, en cambio, aprovechó –y muy bien– la euforia que desató Harry Potter en el mundo. El mago, que ya va por su séptimo libro, permitió que el papel de Amazon acumule en el año cerca de 130 % de suba en 2007.

Sony y Nintendo, por su parte, trabajan con la venta de las cada vez más popularizadas consolas de video juegos. La acción de la primera acumula una suba en el año del 26 %, mientras que la segundas más que duplicó su valor.

¿Y Burger? Esta compañía demostró que no sólo la venta de las clásicas hamburguesas es rentable. Sus promociones que incluyen los juguetes de Simpson y los Transformers beneficiaron sus ventas. Y aunque su ganancia es menor que la observada en los otros papeles, no hay dudas que con una suba de casi 30 % la acción de Burger sale más que bien parada dentro de este mal año.

Por ende, la conclusión es simple: hay que tener en cuenta la opinión de los más jóvenes al momento de optar en qué invertir. “Ellos marcan el consumo. En un broker o banco no debe faltar nunca traders jóvenes , destacó Zuchovicki.

Aunque el economista advirtió que “aún cuando las cuentas parezcan cerrar, la realidad es que tampoco se debe ser adictivo o fanático de este tipo de estrategias. Hay que pensar que ellos no vivieron grandes crisis y en consecuencia pecan por esa falta de experiencia .