Rapsodia, la marca de ropa cuyos accionistas son el empresario y legislador Francisco De Narváez, junto con Sol Acuña y Josefina Helguera, acaba de cerrar la compra de un inmueble en Blanco Encalada y Martín Rodríguez, en el partido de San Fernando, en el norte del conurbano. La compañía invertirá 1,2 millón de dólares entre la adquisición y el acondicionamiento de ese predio, con el objetivo de transformarlo en el depósito con oficinas, en una superficie de 2.000 metros cuadrados. El establecimiento estará listo en unos meses, y generará nuevos puestos de trabajo, que se sumarán a los 220 empleados que la empresa tiene actualmente.

“La centralización de las prendas y otros artículos en un sólo lugar ayudará a la logística de la compañía , explicó Diego Barbagallo, gerente de Operaciones de Rapsodia. En la firma descartan, por ahora, la posibilidad de comprar instalaciones fabriles propias, y seguirán tercerizando la producción de prendas, como lo hacen hasta ahora.

Rapsodia cuenta con 10 sucursales propias, pero también vende a través de mayoristas, que a su vez tienen llegada a un centenar de locales multimarca. Entre la decena que posee, dos son para artículos de segunda selección. Entre todos los canales, la compañía facturó 61 millones de pesos en su último balance.

Los jeans con alitas en los bolsillos traseros son el producto más buscado de Rapsodia, y se convirtieron en un símbolo de la marca.

Próxima escala: EE. UU.

Los diseñadores argentinos también siguen ganando espacios internacionales, tanto por la fama que transmiten los turistas cuando conocen la marca, como por el reconocimiento de la calidad albiceleste a la hora de hacer ropa.

Inversores chilenos y españoles contactaron a los dueños de Rapsodia para que la marca desembarque en esos países. En la compañía decidieron otorgar franquicias. Eso les permitirá cuidar el concepto de la marca, mientras que la inyección de capital para los locales en Santiago de Chile y Madrid será hecha por los franquiciados. Hacia el futuro, queda la intención de llegar a sucursales en Estados Unidos, en Miami o New York.

Aunque detrás de la historia de cada marca siempre hay un proceso interesante, en Rapsodia se conjugaron factores que suelen no juntarse. Como las ganas de Helguera, una experta en el sector que fue jefa de Producto en Via-Vai por una década, con el espíritu emprendedor de Acuña, que fue una de las modelos top en los ’90 y quería concretar un cambio en su vida, más la decisión de producir y generar valor de la mano de la inversión del ex dueño de Tía.

Parte de las telas y los diseños utilizados en Rapsodia proviene de la inspiración que consiguieron sus creadoras en un viaje realizado a India.