La automotriz japonesa Toyota puso en marcha una agresiva campaña de marketing en Europa para conquistar el único de los mercados que se le resiste. Pero por poco tiempo. Sus ventas en Europa Occidental crecieron entre enero y septiembre un 6,1%, hasta las 525.466 unidades. Y, gracias al avance en Europa, Toyota sigue batiendo récords.

La compañía está a punto de superar a Ford como segundo fabricante de autos del mundo. En los nueve primeros meses del año sólo 26.000 unidades separaron a Ford de la marca nipona (4,84 millones por 4,817 millones).

¿Cuál es el secreto de Toyota? Los factores son muchos, pero todo arranca en la gran productividad de sus fábricas. Toyota desarrolló a finales de los ’80 un sistema de producción revolucionario que primero fue copiado por las marcas japonesas y posteriormente implantado en todas las automotrices.

Productividad

El Sistema de Producción Toyota, desarrollado por Taiichi Ohno, permitió que la empresa emplee 21,83 horas en producir un auto, por las 26,14 de Ford y las 24,44 de General Motors, según los datos del informe Harbour. La ecuación es sencilla: a más productividad menos costos y coches más baratos.

La clave del sistema es el trabajador que, frente al clásico sistema de producción en cadena, se convierte en un sujeto activo en la línea de montaje. Los trabajadores hacen sugerencias e, incluso, pueden parar la cadena si detectan un defecto.

El sistema de producción de Toyota también le dio otra ventaja competitiva a sus coches: su calidad. Los estudios de J.D. Power detectan 196 defectos por cada cien coches Toyota, por los 264 de los de GM y los 287 defectos de Ford.

“La calidad de sus coches les dio una ventaja en Estados Unidos, donde los clientes quieren coches resistentes , comenta José Antonio Bueno, de la consultora Roland Berger. En ese país, Toyota vende más de 1,9 millón de coches, casi tanto como en Japón, y está a punto de superar a Chrysler como tercera compañía del mercado.

La ofensiva de Toyota responde a una estrategia cuidadosamente diseñada de globalización. A principios de los ’90, la firma decidió apostar por el exterior. Tenía una participación del 40% en Japón, pero se dio cuenta de que si quería crecer tenía que estar en todos los mercados. Estados Unidos fue el primer paso y Europa está siendo el segundo. En los últimos años, abrió 10 fábricas en Estados Unidos y 3 en Europa.

Toyota también apostó por todos los segmentos. Lanzó una marca de lujo, Lexus, que en Estados Unidos es la número uno, por delante de Mercedes o BMW. Hace 10 años, apenas controlaba un 4% del mercado de todoterrenos, ahora tiene el 12%. La empresa cuenta con ocho modelos en este segmento. “Como toda empresa japonesa sabe copiar y lo hace bien. Además sabe aprender de sus errores. En Europa le faltaba adaptar su diseño al gusto de los europeos y ahora lo está haciendo , comenta otro experto.

“A Toyota le cuesta decidir las cosas, pero cuando lo hace va a por todas , subraya Bueno. Pero no le sirve con ser la número dos. Su presidente, Fujio Cho, ya habla de superar en 2010 a la todopoderosa General Motors.