

Lejos del personaje de chico malo que adopta algunas veces –y que le generó las más duras críticas por parte de la oposición–, el Aníbal Fernández que expuso ayer en el seminario organizado por El Cronista mostró su perfil más culto y minucioso, sin frases grandilocuentes y con un discurso salpicado de citas que incluyeron, en una muestra de loable apertura ideológica, a Adam Smith, al fundador del Opus Dei, Josemaría Escrivá de Balaguer y al escritor y humorista rosarino Roberto Fontanarrosa. Si Elisa Carrió hubiera escuchado la exposición de Fernández en el hotel Caesar’s Park, nunca habría afirmado que el ministro del Interior “no pasa un examen de lectoescritura , como dijo el jueves pasado.
Aníbal Fernández confirmó que dentro de una semana estará listo el proyecto oficial de reforma política –incluye un cambio en las listas sábana más profundo que el propuesto por el PJ bonaerense, entre otros cambios– y señaló que el objetivo del Gobierno es usar el nuevo sistema en las legislativas del año próximo.
Miembro histórico del núcleo duro del duhaldismo, Fernández se mostró, sin embargo, muy entusiasmado con el proyecto de transversalidad política que impulsa el presidente Kirchner. “Lo que antes se llamaba movimientismo, hoy se le dice transversalidad , explicó. Y recurrió a una metáfora zoológica para clarificar su posición: “Si el peronismo hace como los bichos bolita y se encierra en sí mismo, dentro de diez años va a estar sacando el 4% de los votos , dijo, y recurrió a la historia para señalar que Perón fue el primer transversal: “En 1946, Perón llamó a los mejores radicales y a los mejores conservadores para su gobierno. Aunque no canten la marchita, quién me impide acercar a gente que comparte las mismas ideas que nosotros .










