Cuando le preguntaron a Chou En–Lai sobre el impacto a largo plazo de la Revolución Francesa, respondió que era demasiado pronto para determinarlo. Este tipo de respuesta vaga puede dar fama de gran sabiduría si uno es un líder revolucionario chino, pero, para un periodista sería un suicidio profesional. Precipitarse a ofrecer opiniones es parte del trabajo, de modo que es en ese espíritu que ofrezco mi lista de los cinco acontecimientos más significativos de 2006, en orden cronológico.

Enero: Rusia bloquea la provisión de gas a Ucrania. Un corte de suministro entre dos países vecinos que duró sólo un par de días podría haber sido algo trivial. Pero en ese momento los europeos occidentales empezaron a sentirse directamente amenazados por lo que ocurría en la Rusia de Vladimir Putin. El corte afectó temporariamente el suministro a los países del oeste de Europa y puso en evidencia que la Unión Europea depende cada vez más de la energía rusa y los rusos están dispuestos a usar su energía como arma política.

Febrero: una bomba estalla en la mezquita dorada de Samarra. Aunque nadie murió en el estallido que casi destruyó el templo de Askariya, uno de los más sagrados para los chiítas de Irak, el ataque probablemente marcó el punto en el que los acontecimientos en ese país quedaron fuera de control. Hasta la destrucción de la mezquita, la moderación de la respuesta de los chiítas al terrorismo sunita era una de las pocas razones para tener esperanzas. Después de Samarra, cientos murieron en ataques de represalias y fueron atacadas decenas de mezquitas sunitas.

Mayo: la película “La verdad incómoda se estrena en Estados Unidos. Este puede ser el año en el que finalmente el tema del recalentamiento global se vuelva significativo en todo el mundo occidental.

El film del ex vicepresidente Al Gore ya se convirtió en el tercer documental de mayor recaudación de todos los tiempos y para julio el libro de la película llegó al primer puesto en la lista de best–sellers del New York Times. Además, Gore llevó el film en una gira mundial, con exhibiciones especiales en el parlamento australiano y en Bruselas, París y Londres. Es claro que los europeos se preocupan más por el tema que los estadounidenses, pero las cosas están cambiando, aún en EE.UU. En agosto, California aprobó una ley que pone límite a las emanaciones de dióxido de carbono y otros estados del país tomaron iniciativas similares.

Julio: estalla la guerra en el Líbano. La invasión israelí del sur de este país en persecución de Hezbollah produjo sangrientos enfrentamientos, bajas civiles en gran escala, protestas internacionales y, eventualmente, un incómodo cese de hostilidades. También confirmó la opinión de los que consideran que Israel es la principal fuente de inestabilidad en Medio Oriente. Aunque también alimentó una interpretación alternativa que considera que el creciente poder de Irán es el factor más desestabilizador en la región.

La incapacidad de Israel de infligir una derrota clara a Hezbollah, que cuenta con el apoyo de Irán, alimentó la confianza de los iraníes, que ya estaba en alza por los problemas de EE.UU. en Irak, el aumento de los precios del petróleo y el hecho de que el mundo no pueda detener su programa nuclear.

Noviembre: se realizan las elecciones parlamentarias en EE.UU. Los republicanos pierden el control de ambas cámaras del Congreso, lo que convierte al presidente George W. Bush en un pato rengo de la noche a la mañana. Se vio a la votación como un repudio de la guerra impopular en Irak y al día siguiente Donald Rumsfeld renunció como secretario de Defensa.

En la lista hay una omisión obvia que es Asia. El extraordinario crecimiento económico en China e India es quizás el hecho económico y político más significativo de nuestra era, pero se trata de un proceso, no de un acontecimiento. En cuanto a prever hacia dónde llevará el proceso en última instancia, en este caso es realmente demasiado pronto para determinarlo.