La Argentina y México se aprestan a alcanzar un nuevo acuerdo que hará que el 70% de los intercambios entre ambos países queden liberalizados en los próximos años. El Distrito Federal es el escenario donde por estos días se liman las últimas diferencias con la intención de que al final de la semana esté lista la ampliación del Acuerdo de Complementación Económica (ACE), que ya rige en el comercio bilateral.
De concluirse con éxito las negociaciones, se sumarán unos 2000 productos a los casi 3400 que ya cuentan con preferencias arancelarias, y quedarán completamente desgravados según tres esquemas: inmediato, a cinco años y a diez años, aquellos más sensibles.
El último tramo de una negociación que lleva más de un año comenzó ayer con optimismo de ambas partes, dado que el grueso del entendimiento está acordado y sólo queda un grupo de productos considerados “problemáticos que los países tienen interés por incluir. “Un factor fundamental es que estamos logrando incorporar al acuerdo más de 2000 nuevos productos que no son conflictivos porque nos interesan a los dos; que son complementarios y abren posibilidades de mercados en ambos sentidos , aseguró desde México el subsecretario de Integración Económica y del Mercosur de la Cancillería, Eduardo Sigal.
Semana clave
En la primera reunión de esta semana, los negociadores argentinos explicaron el margen de maniobra que tienen para incluir algunos productos sensibles que había pedido incorporar México. Algunos de los que la Argentina rechazó luego de haber consultado a la industria local son electrodomésticos de línea blanca y confecciones textiles. En cambio, pidió más precisiones a su contraparte sobre las características de los televisores de pantalla plana que México pretende ingresar al país sin aranceles. A partir de esto, dará respuesta en los próximos días.
Respecto de los que originalmente pidió la Argentina, ya quedaron descartados la carne y el pollo, pero serían autorizados otros productos agroindustriales que el país azteca hoy debe comprar a otros de sus socios comerciales.
Hasta el momento, algunos de los que lograron “luz verde para integrar el acuerdo son productos químicos, textiles, aparatos mecánicos, máquinas y herramientas, manufacturas de plástico, caucho (en particular, neumáticos), metales y productos eléctricos.
“Hay un comercio real y un comercio potencial muy importante, por eso estamos muy entusiasmados, por las grandes oportunidades que brinda este mercado , explicó Sigal.
Las exportaciones argentinas a México sumaron u$s 1.000 millones en 2004, creciendo un 30% respecto del año anterior. Además, en 2005 volvieron a aumentar con fuerza, arrojando un superávit muy favorable para el país. Según explicaron en la Cancillería argentina, pocas veces los empresarios locales se mostraron tan interesados en una negociación comercial como en este caso. El mercado azteca representa un “botín muy preciado no sólo porque incluye una población de 105 millones de habitantes con creciente poder adquisitivo sino también porque es la plataforma para poder ingresar a Estados Unidos.
Aunque las diferencias suscitadas entre la Argentina y México durante la última Cumbre de las Américas respecto del ALCA amenazaron con dilatar un entendimiento, finalmente los negociadores están cumpliendo con el cronograma previsto y podrían cerrar la semana con un acuerdo.